Pedro Roque*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Con
mi más sentido pésame y solidaridad con las víctimas,
familiares, amigos y con todos los españoles por los atentados
criminales, crueles e inhumanos provocados el pasado jueves en Madrid,
me quiero unir a los millones de ciudadanos que desde todo el mundo han
expresado su rotundo rechazo al terrorismo y a la violencia.
Las víctimas, esta vez, tal como las del 11 de septiembre en Nueva
York, también son hombres, mujeres, jóvenes y niños,
gente sencilla, que acudía a su trabajo o a sus lugares de estudio.
Nadie entiende las razones del terrorismo en la España de las libertades,
que año con año se desarrolla hacia el progreso en su camino
a convertirse en uno de los mejores países europeos, donde la democracia
madura cada día.
Los presidentes de Estados Unidos, Francia, Alemania, Rusia, de los países
latinoamericanos y del resto del mundo, el Papa Juan Pablo II, los altos
responsables de las iglesias, los altos funcionarios de la Comunidad Europea
y el Secretario General de las Naciones Unidas entre otras muchas personalidades,
han expresado al Rey, al Presidente del Gobierno y al pueblo español
su pésame, solidaridad con el dolor y su apoyo en el combate contra
el terrorismo.
Estoy seguro de no equivocarme de la solidaridad del pueblo salvadoreño
con el pueblo español, pues además de por nuestras vinculaciones
familiares y comerciales, también debemos ser solidarios por la
solidaridad y la ayuda que siempre ha estado toda España dispuesta
a darnos en nuestros momentos de angustia, como los terremotos. Recuerdo
que en la última ocasión, se batió el récord,
pues durante tres días y veinticuatro horas estuvieron las organizaciones
de ayuda recaudando fondos para El Salvador.
Ha sido admirable la organización de los trabajos de socorro y
la habilitación de lugares para atender a heridos y a los parientes
de los fallecidos que buscan consuelo. Médicos, enfermeras, sicólogos,
voluntarios, técnicos ferroviarios y muchas personas han trabajado
arduamente para curar a los heridos y poner en marcha el sistema ferroviario
lo más pronto posible, mediante la solidaridad de todos los españoles
en contra del terrorismo. El rechazo a la violencia se ha mostrado el
mismo día de los ataques terroristas, a pesar de que la gran manifestación
en todas las ciudades españolas, fue convocada por el Presidente
del Gobierno para el viernes en la tarde.
El candidato de la oposición José Luis Rodríguez
Zapatero dijo, en una conferencia informativa, que había llamado
al Presidente José María Aznar para ofrecerle su apoyo incondicional
en la organización de todas las actividades para demostrar a los
terroristas que España y sus políticos están unidos
contra la violencia.
En su mensaje a la nación el Rey Juan Carlos, además de
su sentido pésame para los familiares de las víctimas y
sus buenos deseos por la recuperación de los heridos, hizo un llamamiento
a la unidad, la firmeza y la serenidad y, al igual que otras autoridades
españolas, se comprometió a combatir el terrorismo internacional.
Este domingo 14 de marzo están previstas las elecciones parlamentarias,
y hay que observar que en otras ocasiones también hubo atentados
en los días anteriores, pues el objetivo del terrorismo es atacar
la democracia y el Estado de Derecho. España y los españoles
están de luto y nosotros, los que estamos muy cerca familiarmente
de España, también. Estos días quedarán marcados
por el recuerdo del que fue hasta la fecha el más grande y más
sanguinario ataque terrorista. Toda la comunidad internacional está
a lado de España, demostrándole amistad, solidaridad y colaboración
para el combate al terrorismo.
España está de luto por las ciento noventa víctimas
y triste por los mil quinientos heridos. Los salvadoreños nos solidarizamos
con su profundo sentimiento.
En El Salvador también hubo terrorismo y ojalá que nunca
más lo vuelva haber.
Dentro de una semana tendremos elecciones, Dios quiera que a nadie, independientemente
de la ideología en la que cree, se le ocurra organizar alguna actividad
que distorsione el ambiente electoral o que impida o dificulte el que
los ciudadanos acudan con normalidad a las urnas a votar.
La democracia, el Estado de Derecho, requiere de nuestro respaldo y votando
es que nos hacemos cargo de su continuidad. Los ciudadanos tenemos derechos
y obligaciones y una de ellas es, precisamente, votar para participar
en el desarrollo del país. Acudiendo a votar confirmamos nuestro
interés por el camino y el futuro que queremos para El Salvador.
Hagámoslo responsablemente, convencidos de que optamos por la mejor
opción para el país, porque con nuestro voto le aseguramos
la paz, la tranquilidad, los derechos constitucionales y la continuidad
de la democracia.
Votemos con los pies sobre la tierra, pensando en lo que seremos capaces
de hacer entre todos con nuestro trabajo y nuestra iniciativa en un ambiente
de libertades constitucionales.
Es con trabajo y esfuerzo que haremos de El Salvador un gran país,
tal como es ahora España.
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.