Lauri García /Alexandra Bonilla/
Ana Burgos/ Regina Miranda
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Con caras preocupadas y haciendo mea culpa. Así estaban ayer
por la tarde los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Y no
era para menos.
Aceptaron que el sistema informático con que se hace el conteo
de votos era vulnerable, según se comprobó en el segundo
simulacro realizado el domingo.
Ese día, a las 10:50 p.m., la Junta de Vigilancia Electoral (JVE)
descubrió que podía introducirse en el programa administrativo;
es decir, sus técnicos eran capaces de cambiar las cifras. Y lo
hicieron.
Según los dirigentes de la JVE, lo hicieron para demostrar a los
magistrados que el sistema no era seguro. Después de unos minutos,
le comunicaron su hallazgo a algunos de los miembros del organismo colegiado.
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Los magistrados reclamaron a sus técnicos, y estos últimos
negaban que el programa hubiese sido vulnerado. Para comprobar el error,
a las 11:40 p.m. y con un 96% de las actas escrutadas, la JVE introdujo
los datos de seis actas falsas, colocándole a un partido 400 votos
y a los demás cero.
Ahí empezó el calvario. El TSE se había dado cuenta,
a 14 días de las elecciones, de que su sistema informático
no era seguro y que manos internas o ajenas podían cambiar los
números e inclinar la balanza hacia uno u otro de los contendientes.
La JVE, valiéndose de las claves que tenía sólo para
observar los resultados, pudo cambiarlos.
El susto
El magistrado Juan José Martell fue quien reconoció el error.
Hemos probado que la aplicación informática tiene
fallas de seguridad, no es invulnerable, es posible penetrar el sistema
y alterar los resultados, dijo.
No sólo eso. El funcionario admitió que incluso es
posible borrarle toda la información y obligar a reiniciar todo
un proceso a partir de la recuperación de datos.
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Julio Hernández, otro de los magistrados, pidió que las
decisiones que se tomen para resolver el problema sean en conjunto y no
a título personal del presidente del tribunal o del magistrado
Martell.
Sin embargo, a pesar de la gravedad de la noticia, tanto el presidente
de TSE como Martell aseguraron que para el 21 de marzo todos estos errores
serían superados y que harían todos los simulacros
que fueran necesarios para garantizar la transparencia de las elecciones.
La JVE también está optimista y segura de que se superará
el escollo.
Sigfrido Campos, director de la JVE, y Ciro Zepeda hijo, miembro de la
junta, pidieron la destitución de Ramón Díaz, el
gerente técnico del TSE, a quien se responsabiliza del hecho.
Díaz cambió el programa informático donado por la
Organización de Estados Americanos (OEA) para los comicios pasados
y lo adaptó a la modalidad de presidenciales. Este cambio podría
haber dejado huecos en la seguridad del sistema.
El Diario de Hoy esperó durante dos horas a Ramón Díaz
durante para conocer su versión de los hechos, pero él se
negó a conversar con dos periodistas sobre su posible destitución.
Los magistrados Hernández y Sergio Mena Méndez dijeron que
esperarían a los técnicos de la OEA para tomar una decisión.
No quisieron adelantar criterio sobre una posible sanción contra
el técnico Díaz ni sobre una remoción.
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Los partidos políticos muestran su preocupación
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René Figueroa
Jefe de campaña de ARENA
Optimismo
Yo creo que podrán superar los errores. Para eso existen
ellos. Por el bien de la nación esperamos que los puedan resolver.
Nos interesa que los datos sean fidedignos. |
Eugenio Chicas
Jefe de campaña del FMLN
Más esfuerzo
La Junta de Vigilancia puso el dedo en la llaga respecto a volver
más efectivo el sistema. Esperamos que se haga todo el esfuerzo
necesario para hacer el mecanismo transparente. |
Romeo Auerbach
Asuntos electorales del PCN
Es peligroso
El sistema se pudo penetrar, y eso es peligroso. Hay que aclarar
que ese escrutinio no vale. Si sucede el día de las elecciones,
está en juego la estabilidad del país. |
Francisco Díaz
Jefe de campaña de coalición
Lamentable
Es lamentable que se acumulen tantas quejas y constataciones
de la ineficiencia del TSE; sin embargo, confío
en que las cosas no
se salgan de curso
el 21 de marzo. |