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Campo de batalla para periodistas

Peligrosidad. El Colegio de Periodistas asegura que, desde que llegó Chávez al poder, han reportado 625 ataques a los comunicadores

Publicada 09 de marzo 2004, El Diario de Hoy


Mauricio Vásquez Acosta
Enviado Especial
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

Para los periodistas venezolanos, la guerra no está en Iraq ni en ninguna otra nación, sino en las calles de su propio país, donde se ven obligados a cubrir las noticias llevando cascos blindados, chalecos antibalas y máscaras antigás. ¿A qué le temen?

En su programa dominical “Aló Presidente” y en las constantes cadenas nacionales de radio y televisión, el Presidente Hugo Chávez califica a los periodistas y a los propietarios de medios de comunicación, con nombre y apellido, como enemigos de su “revolución”. Con esto desata la furia de las hordas chavistas, conocidas también como “círculos de terror”, que al encontrarse con algún comunicador, no respetan su profesión: les insultan, les intimidan y, en muchos casos, les golpean.

En pleno ataque. Miembros de los “círculos de terror chavista” (Der.) atacan al periodista Juan Vicente Gómez, del diario Tal Cual.Foto EDH/AP

“Chávez les ha hecho entender a las turbas que los medios de comunicación son un revólver y que los periodistas son las balas enemigas”, afirma el analista José Vicente Carrasquero.

Las agresiones a los periodistas y asistentes, por parte de las turbas rojas de los círculos de terror, les han obligado a trabajar escondiendo su profesión. Ocultan sus carné de identificación, y sus vehículos no portan ningún distintivo del medio para el que trabajan.
En su deber

“Siempre que salgo a la calle, yo me saco el carné (de periodista) y me lo guardo”, dice una reportera, que prefiere no identificarse por temor a represalias.

Incluso, las instalaciones de los periódicos, televisoras y estaciones de radio han construido fortificaciones en los alrededores para evitar atentados con bombas.

Mientras bebía una tasa de café cerca de la Plaza Bolívar, en el centro de Caracas, el camarógrafo de Univisión, Felipe Izquierdo, me relata la muerte de uno de sus colegas, el veterano fotógrafo Jorge Tortoza Cruz, que trabajaba para el diario caraqueño 2001.

Sin casco blindado. Izquierdo fue derribado por un balín disparado con una hondilla.Foto EDH/AP

“Tortoza recibió un balazo durante los disturbios del fallido golpe contra Chávez, en abril de 2002. Otros salieron heridos, como el fotógrafo Jorge Recio. El quedó paralizado del pecho hacia abajo por las heridas de bala”, dice Izquierdo.

No se ha esclarecido quién disparó. Algunos dicen que sujetos no identificados apostados en las azoteas de los edificios dispararon a mansalva; otros, que fue la Guardia Nacional o la Policía Metropolitana, y algunos, que los chavistas.

Izquierdo también ha sufrido heridas. “Un grupo de chavistas me hirió la cabeza con un balín disparado con hondilla. Esa vez no tenía puesto el casco protector. Quedé completamente inconsciente por el golpe”, recuerda.

A los periodistas que trabajan para el Gobierno también no les va muy bien. Una periodista de Radio Nacional, que no quiso dar su nombre, asegura que: “Dentro de la emisora hay una cacería de brujas constante: o eres chavista o eres escuálido (el calificativo que el Presidente les da a los empleados de medios privados)”.


Amenaza con tomar televisoras

Inconsciente. Auxilian al comunicador,
cuya sangre corre por la máscara antigás. Foto EDH/AP

El 9 de diciembre de 2002, hordas chavistas atacaron la sede de la televisora Globovisión en Caracas y de algunas televisoras regionales como Aragua y Táchira, por no unirse a una cadena nacional presidencial. Sin embargo, no se dejaron amedrentar y continuaron transmitiendo su programación normal.

Pero con la exigencia de un referéndum revocatorio del mandato presidencial por parte de la oposición, en los últimos días, el discurso de Chávez se ha tornado más agresivo y represivo.

En su programa “Aló Presidente”, del 15 de febrero de este año, Chávez dijo estar preparado con la Fuerza Armada para sacar del aire a las televisoras privadas Globovisión y Venevisión, a las cuales calificó de conspiradoras, golpistas y terroristas.

El mismo reconoció que “ya no verán al mismo Chávez de hace dos años. Usaré la fuerza para que se respeten las cadenas”.

 

“Esto equivale a un fusilamiento”
-“El Presidente es hipersensible ante las críticas a su forma de gobernar y responde de un modo agresivo e intolerante, cosa que no sucede en las democracias”, dice Teodoro Petkoff, director del diario vespertino Tal Cual.

-“El discurso del Presidente Chávez en contra de los comunicadores es el equivalente al fusilamiento de enemigos en las dictaduras revolucionarias”, asegura Petkoff.
La condena de la AIR
- Ante las amenazas y ataques a la libertad de expresión en Venezuela, la Asociación Internacio-nal de Radiodifusión (AIR), que representa a más de 17.000 emisoras privadas de radio y televisión de las tres Américas y Europa, declaró recientemente:

-Su más honda preocupación y enérgico rechazo a este tipo de amenazas y ataques que implican agresiones no sólo a la libertad de pensamiento, expresión e Información, sino serios riesgos a la vida de los trabajadores, periodistas y propietarios de los medios de comunicación privados de Venezuela y a la seguridad de sus equipos e instalaciones.
 

Reclamo. El periodista Juan Gómez presente su demanda.

Voz del pueblo. Los venezolanos exigen respeto a los medios.

La alerta constante

Temiendo ser objetivo de los ataques incendiarios de las hordas chavistas, algunos diarios y televisoras como Globovisión han elaborado planes de emergencia para evacuar a los periodistas y estar al tanto de su paradero.

En horas de la madrugada del día 19 de febrero de este año, tres vehículos con unos 10 sujetos armados y encapuchados llegaron al sector donde se encuentran ubicadas las antenas de Globovisión, alegando que estaban en busca de armas clandestinas, pero sólo sustrayeron del lugar un radio transmisor.

Andreína Mujica, reportera gráfica del diario Ultimas Noticias y profesora de Fotografía de la Universidad Central de Venezuela, comenta al respecto: “Los propietarios de los medios de comunicación están siendo presionados por diversas vías: no sólo con las amenazas verbales del Presidente sino con arbitrariedades en los puertos y aduanas, donde les retienen el papel y la tinta, los materiales básicos con los que se hacen los diarios. En fin, la libertad de expresión prende del hilo del miedo y donde hay temor no hay libertad”, señala, sin suavizar sus palabras.


 


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