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El Diario de Hoy
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El Presidente interino de Haití tomó ayer las riendas del
Estado en ruinas, mientras el depuesto Jean Bertrand Aristide reafirmó
desde su exilio africano la legitimidad de su gobierno, y sus seguidores
concentrados frente al Palacio Nacional reclamaron su regreso.
Aristide o muerte, clamaban sus partidarios, y los gritos
llegaban al salón donde el Presidente interino Boniface Alexandre,
al iniciar oficialmente sus funciones, exhortó a la calma en el
país sumido en el caos.
Todos somos hermanos y hermanas, dijo Alexandre, titular de
la Corte Suprema, quien ejerce la Presidencia desde hace una semana y
prestó juramento el domingo. Todos estamos en el mismo bote,
y si se hunde, todos nos vamos a pique con él.
Vigilados por helicópteros militares e infantes de Marina estadounidenses,
los seguidores de Aristide declaraban, les guste o no, Aristide
debe volver.
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| Mensaje. Boniface Alexandre hizo un llamado a
la unidad. Foto EDH/AP |
Alexandre no aludió a las declaraciones de Aristide, quien se
encuentra desde el 1 de marzo en la República Centroafricana, a
donde llegó en un avión contratado por Washington.
Llama a la resistencia
Yo soy el presidente democráticamente electo y sigo siéndolo.
Exhorto a la restauración de la democracia, dijo Aristide
desde Bangui, la capital de otro estado pauperizado y plagado por los
golpes de Estado.
Llamamos a la resistencia pacífica, dijo, y añadió
que su partida el 29 de febrero fue un secuestro político
(que) desgraciadamente abrió el camino a una ocupación.
Estados Unidos rechaza la acusación de Aristide, de que Washington
le obligó a renunciar. Pero las 15 naciones de la Comunidad del
Caribe han reclamado una investigación.
Efectivos de la Legión Extranjera francesa y Marines estadounidenses
llegaron el día de la partida de Aristide para ayudar a restaurar
la paz luego de una insurrección que dejó unos 200 muertos
en un mes. Las muertes por represalia continúan.
Mientras, los militares estadounidenses dijeron ayer que sus soldados
mataron a tiros a uno de los hombres que dispararon el domingo contra
una manifestación en que haitianos celebraban la salida del poder
de Aristide. Eso elevó a seis la cifra de muertos por el incidente.
Muchas de las víctimas fueron baleadas con proyectiles de alta
velocidad provenientes de armas como fusiles M-16.
Furiosos sobrevivientes han acusado a los infantes de Marina estadounidenses
y a sus colegas franceses de no haber hecho lo suficiente para impedir
el ataque.
Condena de la SIP
- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) lamentó ayer el asesinato
en Haití del periodista español José Ricardo Ortega.
- Nos preocupa la cada vez mayor cantidad de bajas que sufre la comunidad
periodística durante conflictos urbanos que se suceden hoy en varios
países de América Latina, dijo en un comunicado el presidente
de la Comisión de Libertad de Prensa e
Información de la SIP, Rafael Molina.
- El organismo hemisférico condenó los hechos de violencia,
reclamó una investigación exhaustiva y pidió a los
periodistas tomar medidas de prevención para no caer víctimas
de la violencia durante la cobertura de noticias.