Arturo Silva
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El cadáver de Israel Hernández Ayala, de 63 años,
fue descubierto ayer al mediodía en una barranca aledaña
al cerro San Jacinto, informó la policía.
El hallazgo se produjo a las 11:30 de la mañana en la calle Flor
de Izote, de la comunidad San Roque, en San Salvador.
Según parientes de la víctima, éste había
desaparecido desde el miércoles al mediodía, luego de almorzar
con dos de sus hijos, en una colonia de Santa Tecla.
El cuerpo, de acuerdo a información policial, tenía señales
de tortura y una soga atada al cuello.
El auto en que Hernández Ayala se transportaba, un Hyundai año
2000, fue hallado la tarde del mismo miércoles en la colonia Santa
Marta, a poca distancia de donde apareció el cuerpo.
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| Autopsia. El cuerpo de Hernández Ayala
es trasladado a Medicina Legal para la autopsia. Foto
EDH |
Jubilado
La policía halló manchas de sangre dentro del auto. También
había documentos que la víctima, un contador público
jubilado que se dedicaba a brindar asesorías contables, utilizaba
en su profesión.
Tres hombres de apariencia joven fueron los que abandonaron el auto, según
las indagaciones de la policía en el sitio.
La barranca donde estaba el cuerpo es un paraje solitario, la casa más
cercana está abandonada, y los grafitos alusivos a la Mara Salvatrucha
son abundantes.
Según la policía, el año anterior, en ese mismo lugar
fue hallado el cadáver de otra persona. El sitio se presta para
que delincuentes hagan de las suyas sin mucha perturbación.
Las autoridades suponen que el crimen pudo ser motivado por el robo. Se
supo que la víctima recién había vendido un inmueble.