Jaime García
El Diario de Hoy
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Erick Roberto Miguel Inclán, piloto de profesión, fue
absuelto ayer en la tarde por un tribunal de haber asesinado a una odontóloga
y a la madre de ésta.
En una audiencia preliminar, el Juzgado 3o. de Instrucción sobreseyó
o liberó definitivamente al procesado por los delitos de homicidio
agravado y amenazas con agravación especial.
El beneficiado estaba acusado de los homicidios de la odontóloga
Arely Barrientos Salazar, de 31 años, y la madre de ésta,
Irma Salazar de Barrientos, de 52.
Ambas fueron asesinadas el 18 de diciembre de 2002, en la casa número
212 de la 1a. Calle Poniente y 17a. Avenida Norte, en San Salvador.
Las víctimas recibieron varios disparos.
Según la Fiscalía, el piloto fue acusado por un testigo
como la persona que salió de la escena del crimen momentos después
de escuchar varios disparos.
Las autoridades sostenían que el crimen fue motivado por problemas
pasionales y que había participado de forma directa el hasta ayer
sospechoso.
Sin embargo, el tribunal que procesó a Inclán no encontró
evidencias que lo incriminaran en los delitos atribuidos.
Una de las pruebas que fue determinante en la resolución del tribunal
fueron los resultados de un examen de ADN practicado en cabellos que fueron
encontrados en una mano a una de las mujeres asesinadas.
La Fiscalía solicitó que los cabellos fueran sometidos a
comparación genética con los de Inclán.
Fuentes judiciales confirmaron ayer que las pruebas establecieron que
al compararlos no concordaban en su estructura.
Inclán se encontraba en libertad condicional tras haber dado como
fianza al tribunal 500 mil colones.