Lauri García Dueñas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Las críticas llovieron sobre el Tribunal Supremo Electoral (TSE)
por los errores cometidos en el primer simulacro de elecciones.
Mañana, en la segunda versión, tendrá que demostrar
que todo está a punto para las presidenciales del 21.
En primer lugar, deberá probar el funcionamiento de los tres servidores
de datos, comprados a un precio de $72,000, para agilizar el proceso del
conteo rápido de votos.
Se pretende que los resultados preliminares sean dados a conocer desde
las 10:00 de la noche, pero ninguno de los magistrados ha querido prometer
una hora específica. Si el 21 de marzo se vuelve a retrasar el
primer conteo, la inversión en los servidores habría sido
inútil.
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| Logística. El organismo probará
todo su equipamiento. Foto EDH |
Para este segundo simulacro, los servidores estarán funcionando
con 90 líneas telefónicas y no con 60, como en el primero.
El magistrado Selim Alabí aceptó algunos de los errores
cometidos el 29 de febrero: algunas personas mandaban los faxes al revés,
directores de escuelas dejaron el fax bajo llave (lo que impedía
que los delegados mandaran las actas) y, en unos casos, los encargados
querían enviar la información antes de tiempo.
Entre los ajustes que se pondrán en marcha para esta segunda versión
serán en las rutas que trasportan las actas, desde lugares donde
no poseen fax hasta centros que sí los tienen.
Deficiencias
El magistrado Alabí explicó que no todos los centros de
votación tienen la capacidad de trasmitir los datos pues algunos
carecen de líneas telefónicas.
Con la nueva forma de enviar la información, el Tribunal pretende
ganar tiempo al recibir los resultados por fax, y no tendrá que
escanear las actas.
El simulacro organizado por el Tribunal será fiscalizado por la
Junta de Vigilancia Electoral.
Este grupo pidió al TSE tener acceso para presenciar la solución
de problemas con respecto a las actas; que a los partidos políticos
se les asigne un lugar físico; y que hubiese presencia de técnicos
de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Sobre el primer simulacro, la Junta indicó la falta de coordinación
entre el Ministerio de Educación (el cual proporciona las instalaciones)
y el TSE.
Además, que, en general, hubo atraso en todos los procesos. Y,
sostuvo, que las bandejas donde se colocaban las actas eran insuficientes,
lo que causaba confusión a la hora de poner los documentos.
Buscan resolver los obstáculos
Selim Alabí, magistrado del TSE, espera que el segundo simulacro
elimine la mayoría de errores, pero si aún así hay
problemas, cree que estarán solucionados para el 21.
En primer lugar, el Tribunal pretende corregir los problemas de
la logística territorial y hacer ajustes en la aplicación
informática que hace el conteo rápido de votos.
Para él, lo importante del domingo es que se pondrá
a funcionar todo, y se trabajará con el mismo número de
actas que el día de las elecciones.
Sólo en alimentación, en cada simulacro, la institución
gasta $7,000.00 para la gente que trabaja en el Centro Nacional de Procesamiento
de Resultados (Cnpre).
En el proceso participarán 225 personas del Cnpre, los 385 encargados
de centros, sus dos auxiliares respectivos, las 300 personas del Proyecto
Electoral, sin sumar los miembros de las Juntas Receptoras de Votos. Para
estos últimos, el domingo se probará el el nuevo sistema
de pago, que es un vale para cobrar un día después.