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Agencias
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Renée Zellweger, quien recientemente recibió
el Oscar como Mejor Actriz de Reparto, lloró desconsoladamente
porque creyó que alguien le había robado la presea.
El incidente ocurrió después de la entrega de premios de
la Academia, mientras la artista celebraba su triunfo junto a unos amigos,
en el elegante restaurante Hollywood Mortons.
Zellweger decidió dejar resguardada su estatuilla dentro de la
limusina que le condujo hasta el lugar, pero debido a la insistencia de
sus acompañantes, la coprotagonista de Cold Mountain salió
del restaurante para buscar su presea y mostrarla a todos.
Según el San Francisco Chronicle, la actriz se dirigió
al vehículo equivocado y al ver que la estatuilla no estaba increpó
al conductor. Luego se dio cuenta de la confusión. Nunca
más dejaré a este muchacho lejos de mi vista, aseguró
la artista.

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