Liz Aguirre
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Jorge Panameño, experto en enfermedades tropicales
y presidente de la Asociación de Infectología de El Salvador,
explica que la leishmaniasis, enfermedad que afecta a un grupo de militares
que regresó de la Guyana Francesa de unas maniobras, debe manejarse
con sumo cuidado.
De lo contrario se corre el riesgo de que el mal pueda extenderse y quedarse
en el país.
El especialista basa su razonamiento en que existen suficientes huéspedes,
como los perros callejeros, para transportar el parásito.
Los soldados que están en cuarentena en un lugar sin especificar
padecen la variante cutánea de la enfermedad, la menos peligrosa
para la salud.
 |
| Intercambio. Los militares salvadoreños
hicieron maniobras conjuntas con soldados de la Guyana Francesa el
año pasado. Foto EDH |
La leishmaniasis es curable, pero su tiempo de recuperación
es largo. De hecho, los militares llevan ya varias semanas, al parecer,
aislados. A cinco de ellos se les confirmó este mal que transmite
un mosquito, llamado Lutsomia.
La principal característica es la aparición de úlceras
en la piel.
Con respecto al hermetismo con que se ha manejado esta infección
múltiple por parte de las autoridades militares, el especialista
considera que, si bien en El Salvador no es una enfermedad de declaración
obligatoria, en el ámbito internacional debe ser advertida a las
autoridades de salud pública.
Al respecto, añadió que la Organización Mundial de
la Salud (OMS) ha emitido una lista de patologías que deben vigilarse.
Una de ellas es la leishmaniasis, mal que lleva el nombre en honor a la
persona que descubrió el parásito causante de la enfermedad,
un inglés de apellido Leishman.
No se pronuncian
Al respecto se trató de hablar con el ministro de Salud, Herbert
Betancourt, pero no fue posible. Según fuentes de esa institución,
prefieren que sean las autoridades militares quienes se pronuncien al
respecto.
La patología es más propia de los animales,
pero cuando el hombre rompe el orden natural, según explica el
doctor Jorge Panameño, el ser humano se convierte en un huésped
accidental.
La mayor incidencia ocurre en áreas en donde hay selvas como en
la Guayana Francesa, donde se infectaron los soldados salvadoreños.
El especialista explicó que se registraron casos de esta enfermedad
en el país después del conflicto armado. Estos provenían
de aquellas personas que estuvieron refugiados en Honduras y Nicaragua.
A mí no me preocuparía la posibilidad de que sea otra
enfermedad que llegue para quedarse, dice Panameño.
Aunque en las comunidades donde no ha estado presente la enfermedad, siempre
existe un riesgo de epidemia.
La leishmaniasis tiene cura, pero su recuperación es larga. El
tiempo que transcurre entre el contagio y la manifestación de la
enfermedad pueden ser de varias semanas o incluso meses.