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La leishmaniasis, un mal que debe vigilarse

Advertencia. Esta patología, según OMS, es de declaración obligatoria a las autoridades de Salud competentes

Publicada 27 de febrero 2004, El Diario de Hoy


Liz Aguirre
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Jorge Panameño, experto en enfermedades tropicales y presidente de la Asociación de Infectología de El Salvador, explica que la leishmaniasis, enfermedad que afecta a un grupo de militares que regresó de la Guyana Francesa de unas maniobras, debe manejarse con sumo cuidado.

De lo contrario se corre el riesgo de que el mal pueda extenderse y “quedarse” en el país.
El especialista basa su razonamiento en que existen suficientes huéspedes, como los perros callejeros, para transportar el parásito.

Los soldados que están en cuarentena en un lugar sin especificar padecen la variante cutánea de la enfermedad, la menos peligrosa para la salud.

Intercambio. Los militares salvadoreños hicieron maniobras conjuntas con soldados de la Guyana Francesa el año pasado. Foto EDH

La leishmaniasis es curable, pero su tiempo de recuperación es largo. De hecho, los militares llevan ya varias semanas, al parecer, aislados. A cinco de ellos se les confirmó este mal que transmite un mosquito, llamado Lutsomia.
La principal característica es la aparición de úlceras en la piel.

Con respecto al hermetismo con que se ha manejado esta infección múltiple por parte de las autoridades militares, el especialista considera que, si bien en El Salvador no es una enfermedad de declaración obligatoria, en el ámbito internacional debe ser advertida a las autoridades de salud pública.

Al respecto, añadió que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una lista de patologías que deben vigilarse. Una de ellas es la leishmaniasis, mal que lleva el nombre en honor a la persona que descubrió el parásito causante de la enfermedad, un inglés de apellido Leishman.

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Ilustración EDH

No se pronuncian

Al respecto se trató de hablar con el ministro de Salud, Herbert Betancourt, pero no fue posible. Según fuentes de esa institución, prefieren que sean las autoridades militares quienes se pronuncien al respecto.

La patología es más propia de los animales, pero cuando el hombre rompe el orden natural, según explica el doctor Jorge Panameño, “el ser humano se convierte en un huésped accidental”.

La mayor incidencia ocurre en áreas en donde hay selvas como en la Guayana Francesa, donde se infectaron los soldados salvadoreños.

El especialista explicó que se registraron casos de esta enfermedad en el país después del conflicto armado. Estos provenían de aquellas personas que estuvieron refugiados en Honduras y Nicaragua.

“A mí no me preocuparía la posibilidad de que sea otra enfermedad que llegue para quedarse”, dice Panameño.
Aunque en las comunidades donde no ha estado presente la enfermedad, siempre existe un riesgo de epidemia.
La leishmaniasis tiene cura, pero su recuperación es larga. El tiempo que transcurre entre el contagio y la manifestación de la enfermedad pueden ser de varias semanas o incluso meses.



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