Jaime García
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Debido a que aún no se han concluido los exámenes de ADN
practicados a un sospechoso del homicidio de una odontóloga y su
madre, el Juzgado 3o. de Instrucción suspendió la audiencia
preliminar.
Fuentes judiciales detallaron que a petición de la Fiscalía
se solicitó que fueran comparados genéticamente, cabellos
encontrados en la mano de una de las víctimas con los del principal
implicado.
El piloto Erick Miguel Inclán, quien estuvo presente en la diligencia,
es procesado por homicidio agravado y amenazas por las muertes de su ex
esposa Arely Barrientos Salazar, de 31 años y de la madre de ésta
Rosa Irma salazar de Barrientos, de 61.
Los crímenes se perpetraron el 18 de diciembre de 2002, en la vivienda
número 212, de la 1a. Calle Poniente y 17a. Avenida Norte, en San
Salvador.
Las mujeres tenían perforaciones de bala y sus cadáveres
quedaron tendidos adentro de la casa.
El fiscal Jorge Cortez informó que contaba con la declaración
de un testigo que afirmaba haber visto salir de la casa al imputado el
día en que ocurrieron los hechos.
Alegaciones
Asimismo que fue identificado por el testigo en rueda de fotografías.
Cortez criticó que al imputado se le hubiera otorgado libertad
condicional por el tribunal y por la Cámara Tercera de lo Penal,
ya que se trata de un homicidio agravado.
Fuentes judiciales informaron que Inclán ha pagado 500 mil colones
de fianza para poder estar en libertad.
Por su parte el defensor del encausado, Martín Salazar, descartó
que el testigo sea una persona fiable, ya que el día de los hechos
su cliente se encontraba en su casa y de esto, dijo, hay seis testigos.
El abogado agregó que su defendido tenía más de un
año de no convivir con una de las víctimas y que no era
suficiente el hecho de que hayan tenido problemas maritales para que fuera
considerado como un sospechoso.
Inclán escuetamente sostuvo que era inocente de los cargos que
le atribuía la Fiscalía.