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Guadalupe Hernández
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El Volcán de San Salvador reposa en un apacible sueño.
Los técnicos vulcanólogos del Servicio Nacional de Estudios
Territoriales (SNET), que lo vigilan mes a mes, no han encontrado signos
que demuestren que va a despertar.
De esta manera queda descartada cualquier relación entre este gigante
y los temblores ocurridos recientemente en la ciudad.
Tampoco hay cambios en la temperatura del agua que surge de pozos y vertientes
que lo rodean, ni en los gases que emanan de la fumarola del Cerro La
Hoya, en el costado sur.
En el cráter y cono volcánico no existen evidencias de
deformaciones o alteraciones.
La actividad sísmica es baja y la emanación de gases
es muy débil y se da sólo en el cerro La olla, precisó.
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Estación Hidro-geoquímica.
La vulcanóloga explicó que estos aparatos miden cantidades
y temperatura de gases en la fumarola del Cerro la Olla. También
controlan las condiciones del clima. Foto EDH |
Como es costumbre, la vulcanóloga Dolores Ferrés tomó
muestras, el miércoles, de agua de un pozo contiguo al portón
Oeste de la Universidad de El Salvador (UES) y de otro nacimiento en el
Caserío El Jabalí, en la zona de Quezaltepeque.
Hace muchos años una investigación estableció que
esos lugares mostraban una anomalía térmica, es decir, temperaturas
arriba de los 27 grados, que los hacían ideales como puntos de
referencia del comportamiento del volcán.
La muestra recogida esta semana en los dos sitios, reflejó que
la temperatura del líquido obtenida en la UES, no excedía
los 33 grados centígrados; y en el segundo lugar, los 25 grados.
Estos son los parámetros normales, manejados en el último
año. Tampoco se encontró cambios en la acidez del agua.
El líquido será sometido a otro análisis en el laboratorio
del SNET, en donde los técnicos buscan la presencia de ciertos
elementos químicos, como son sulfatos y cloruros. Por medio de
éstos se puede determinar si el agua ha sufrido calentamiento como
resultado de la influencia del magma.
Sin embargo, hasta la fecha, esto no ha sucedido, según Ferrés.
Los resultados de ese análisis se compararán con los de
meses anteriores.
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Niveles normales.
En una planta cercana a la Universidad de El Salvador, es analizada
la temperatura del agua. Foto EDH |
De forma simultánea, un aparato especial (estación hidroquímica)
que está en la fumarola del Cerro La olla, registra, hora tras
hora, la cantidad y temperatura de las emanaciones de gases, específicamente
Dióxido de Carbono. Esos datos son transmitidos a una computadora
en las oficinas de una empresa, la Geotérmica Salvadoreña.
En caso hubiese un incremento del Dióxido, eso indicaría
que hay una abertura de grietas, pero no hay tal, porque en los últimos
meses hemos estado midiendo entre 800 y mil partes por millón,
que es normal, prosiguió.
El control de los gases en el volcán de San Salvador, es apoyado
por profesionales de las Escuela de Física y de Química,
de la UES.
Ellos llevan el registro puntual, compartido con el SNET, y viajan cada
semana hasta esos lugares para verificar que los aparatos funcionen correctamente.
Tres aparatos más, instalados en el Picacho, el Boquerón
y el Caserío Las Granadillas, registran el más leve movimiento
del gigante.
Las personas mayores, que viven en las faldas, también ayudan con
en el seguimiento del volcán. Su experiencia les permite percibir,
casi de forma inmediata, cualquier cambio en el comportamiento del mismo.
Sin embargo, eso tampoco ha ocurrido.
Controles constantes
- Los técnicos definen los tiempos para vigilar volcanes, según
sus actividades.
- Los que presentan mayores cambios o fumarolas fuertes, como el de Santa
Ana y San Miguel, tienen una vigilancia más cercana.
- En el de San Vicente e Izalco, que tienen actividad moderada, el monitoreo
es bimestral.
- El de San Salvador, que no tiene actividad o síntomas, el monitoreo
es mensual porque está en la zona metropolitana, en donde viven
millones de personas.
No hay que alarmarse
Dolores ferrés, técnico del snet
El Volcán de San Salvador no presenta síntomas de
actividad, pero por estar en la zona metropolitana se le monitorea cada
mes. La actividad sísmica es baja y la emanación de gases
a nivel de fumarolas es muy débil, y se da sólo en el cerro
la Olla.
Dolores ferrés, técnico del snet
El Boquerón o cráter que mide aproximadamente un kilómetro
y medio, en la práctica es parte del Complejo San Salvador, que
también abarca conitos secundarios, así como la zona del
Playón, La Laguna de Chanmico y Plan de La Laguna...
3 especialistas
Conforman el equipo, que vigila constantemente el volcán de San
Salvador y los del resto del país.
3 Controles
Para medir la temperatura y acidez del agua, funcionan en lugares distintos
de la capital.
1 mes
Es el tiempo que esperan los técnicos, para volver a realizar las
pruebas de campo en el coloso.

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