René Serrano
El Diario de Hoy
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Ángel Misael Amaya estaba nervioso al saber que quedaría
esposado para toda la vida. Sólo que esta vez la esposa
que recibió fue la mujer con la que compartirá el resto
de sus días.
Amaya, de 28 años, un recluso del centro penal de Sensuntepeque
que cumple una condena de doce años por el delito de secuestro,
llegó una hora antes de la ceremonia para esperar a su prometida,
Miriam Isabel Amaya, de 21, con quien procreó un hijo de dos años.
El prometido era custodiado por dos custodios del recinto penitenciario,
quienes le acompañaron al agasajo en su casa en la colonia La Lomita,
lugar que no visitaba desde hacía cinco años, el tiempo
que lleva de estar en la cárcel.
Alrededor de trescientos feligreses fueron testigo del compromiso matrimonial
entre la inusual pareja de novios.
El presbítero Gonzalo Miguel Barrera, párroco de San Isidro,
fue el encargado de oficiar la ceremonia.
Felicito a la pareja que de un modo muy especial han decidido contraer
el sacramento del matrimonio, exclamó el sacerdote, mientras
la gente los felicitaba con aplausos.
Estoy agradecido por el privilegio que me conceden las autoridades,
espero salir pronto de la cárcel para rehacer mi vida junto a mi
familia, manifestó Amaya.
Permiso
El inspector de seguridad del centro penal, Camilo Enrique Méndez,
en donde Misael permanecerá cuatro años más, expresó
que el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de San Vicente concedió
la salida para casarse, porque lo acostumbran cuando tienen buena conducta.
Su buen comportamiento le ha ayudado a conseguir este privilegio.
Además, le han disminuido la pena de doce a nueve años,
agregó el representante del penal, quien lo acompañó
a todo lugar.
Los familiares no podían esconder la alegría. La más
emocionada era su madre, Cristina Amaya.
Es una bendición de Dios al saber que mi hijo cumplió
el sueño que tenía desde hacía bastantes días,
expresó la progenitora.
Vecinos del municipio expresaron que es la primera vez que un reo originario
del lugar contrae nupcias en la iglesia parroquial.
guia de fotos matrimonio reo
foto 1 Ángel Misael Amaya, recluso del penal de Sensuntepeque durante
el desarrollo de la boda en la Iglesia parroquial de San Isidro, Cabañas.
foto 2 En todo momento el reo fue vigilado por una pareja de custodios
del penal de Sensuntepeque, donde cumple una sentencia de doce años
por el delito de secuestro.