Carlos A. Rosales*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
El FMLN ha creado una comisión que tendría bajo su responsabilidad
la conformación del gabinete, en caso -improbable según
las encuestas- de obtener el triunfo el 21 de marzo.
Para contrarrestar el miedo que dicho prospecto genera en la población,
la ex guerrilla ha dicho que su gobierno incluiría a personas que
no militan en su partido. Un simple vistazo a la trayectoria de ese partido
sugiere que lo anterior resulta poco creíble.
En doce años como partido político, el sector ortodoxo del
FMLN ha sido implacablemente celoso de mantener su pureza ideológica.
Para ello, éstos han recurrido a las purgas sumarias y selectivas.
Los más emblemáticos dirigentes purgados de sus filas son
Joaquín Villalobos, Ana Guadalupe Martínez, Eduardo Sancho,
Facundo Guardado, Francisco Jovel y Héctor Silva.
Si esto ha ocurrido en el FMLN como partido político, lo mismo,
o peor, ocurriría como gobierno. La conformación del gabinete,
por tanto, buscaría, aún con más ahínco, la
hegemonía ideológica de los ortodoxos. Así, el FMLN
acudiría a sus más duros cuadros para dirigir los destinos
del país en las áreas más sensibles de la administración
pública.
Para el caso: el Ministerio de Economía se lo pelearían
Roberto Lorenzana y Salvador Arias. Ambos tienen una indudable trayectoria
ortodoxa y saben de economía moderna tanto como Fidel Castro de
democracia. Probablemente Schafik optaría por el primero y colocaría
al segundo a la cabeza del BCR.
En Economía, Lorenzana desmantelaría los TLC suscritos por
El Salvador, empezando por el acuerdo alcanzado con EE.UU. En el BCR,
Arias sería el abanderado del colón. Para detrimento de
los miles de salvadoreños beneficiados con las bajas en los intereses
a raíz de la Ley de Integración Monetaria, Arias presidiría
la reemisión de dicha moneda.
Gerson Martínez es el candidato más fuerte para dirigir
el Ministerio de Hacienda. Aunque su trayectoria ortodoxa no ha sido clara,
su visceral desprecio por el sector productivo y su obsesión con
el incremento de impuestos al empresariado, le suman puntos. Martínez
presidiría un dramático incremento generalizado de los impuestos,
comenzando por el IVA.
En Educación la opción sería entre Salvador Sánchez
Cerén y Arnoldo Vaquerano. Este último es el cabecilla de
ANDES 21 de Junio y viejo compañero de relajos de Schafik. Difícil
decisión. Maestros los dos, ambos han hecho mérito por sus
tantos años organizando violentas acciones callejeras.
Relaciones Exteriores le sería dado como premio a Nidia Díaz
o a Eugenio Chicas. La primera hizo méritos vendiéndose
como amiga de Hugo Chávez, logrando así consolidar
el acercamiento del FMLN con el gobierno chavista. Chicas también
ha ganado puntos criticando a EE.UU., apoyando a las FARC y anunciando
que rompería relaciones diplomáticas con Taiwán a
favor de China Comunista. La hostilidad de ambos hacia EE.UU. pondría
en riesgo la estabilidad y seguridad de los salvadoreños en Estados
Unidos.
A Gobernación iría Humberto Centeno. Su primera acción:
una guerra sin tregua contra los medios de comunicación. Consolidaría
además la organización e institucionalización de
los grupos violentos que defenderían la revolución
farabundista. La conformación de estos grupos fue anunciada
por Schafik hace algunos meses y son inspirados en los Círculos
Bolivarianos, de Venezuela, y los Comités para la Defensa de la
Revolución, de Cuba.
En su desesperación por paliar el miedo que un gobierno así
provoca, el FMLN recurre a la mentira para confundir a la opinión
pública. La campaña de Schafik quiso vincular como asesores
de la comisión que prepararía su gabinete a dos prominentes
juristas. No obstante, tanto el magistrado de la Corte Suprema de Justicia
René Fortín Magaña, como el abogado internacionalista
Reynaldo Galindo Pohl han rechazado de manera categórica las afirmaciones
de la ex guerrilla.
*Secretario de Comunicaciones de la Presidencia de la República.