William Alfaro
El Diario de Hoy
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El calor en San Miguel se vuelve cada más endemoniado, y muestra
de ello es que un partido amistoso (que termino 1-1) entre
el Liberal de Quelepa (de la Segunda División) y Águila
finalizó antes de los noventa minutos porque sus jugadores pasaron
del fair play a las palabras fuertes y casi terminan con los puños.
De acuerdo con el técnico del equipo local, Salvador Coreas el
partido tuvo un inicio normal.
El marcador lo abrió el delantero uruguayo Paulo Medina, mientras
que el jucuapense Alirio Umaña logró la paridad.
Pero antes de finalizar la primera mitad (mientras tenían serias
amenazas de lluvia) el atacante Rudis Corrales recibió una patada
por parte de un defensor del Liberal.
Ese muchacho lo anduvo golpeando lo que duro el partido, comentó
un jugador que solicitó reserva de su nombre.
Se armó un pequeño conato entre los jugadores. Fue
más una discusión y con lo problemas de la lluvia decidimos
suspender el juego, señaló el técnico Coreas.
Además el timonel agradeció al equipo emplumado por haber
llegado a foguearse con su equipo. No fue nada grave lo que paso.
Es más le debo de agradecer a Hugo Coria por traer al Águila
a Quelepa, comentó el otrora goleador naranja.
Coria por su parte reconoció que debieron de terminar el partido
antes de tiempo y explicó: Nosotros no tenemos por que andar
exponiendo a los jugadores. No fue nada mayor. Una pequeña discusión
entre jugadores. Es una las cosas que regularmente pasan en un partido
de fútbol, dijo.
Los aguiluchos tuvieron que terminar la práctica en el estadio
Juan Francisco Barraza con un poco de retraso, mientras los locales se
conformaron con hacer un poco de fútbol entre ellos.