elsalvador.com WWW

Descubren túnel en centro de menores

Fuga. Un subterráneo por donde se perpetraría una evasión masiva de mareros fue descubierto ayer en Tonacatepeque

Publicada 19 de febrero 2004, El Diario de Hoy

Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Unos cien miembros de la Mara Salvatrucha recluidos en el Centro de Reeducación de Menores de Tonacatepeque, vieron frustrado su intento de fuga ayer al ser descubierto un túnel por donde pretendían evadirse.

Según Aída Santos de Escobar, jueza de Ejecución de Medidas a Menores, acabar el subterráneo era cuestión de tres o cuatro días. Sólo faltaban entre tres o cuatro metros para traspasar el último muro de la prisión.

El conducto fue descubierto ayer por la mañana en el dormitorio cinco, del sector tres, ocupado únicamente por miembros de la Mara Salvatrucha, quienes ya son mayores de 18 años, pero que guardan prisión por delitos que cometieron cuando eran menores.

Descubierto. Vista parcial del subterráneo descubierto ayer en un reclusorio de menores. Estaban a punto de acabarlo. Foto EDH

Tenía una profundidad de 1.60 m; de ancho, 1.50 m y de largo 8.50 m. “Perfectamente cabían cuatro personas cavando”, aseguró la jueza De Escobar.

La juzgadora dijo que le sorprendía que el ardid fuese descubierto hasta ayer y aseguró que investigarán si hubo complicidad de parte de empleados de ese centro.

El 19 de enero anterior hubo un registro en las instalaciones. Esa vez hallaron varios teléfonos celulares y antes del mismo explotó una granada artesanal en el sector tres.
Mañana efectuarían otra requisa general. Autoridades suponen que los pandilleros pretendían acabar el túnel antes de mañana.

El principal sospechoso de la excavación podría ser un sujeto que en los próximos días sería trasladado a un centro penal para adultos para pagar una abultada sentencia por un doble homicidio, indicó una fuente judicial.

Amenazantes


Luego de que el director del centro, Alfredo Muñoz, fuera informado del hallazgo, éste mandó encerrar a todos los reclusos y ordenó suspender la entrada de las visitas de los mismos.
Los pandilleros se mostraron amenazantes diciendo que tenían bombas y otras armas contra los vigilantes del centro, por lo que se solicitó ayuda a la Policía Nacional Civil.

Un pelotón de la Unidad del Mantenimiento del Orden (UMO) de la policía llegó al sitio al filo del mediodía.
Luego de inspeccionar el subterráneo, la PNC comenzó un registro en todo el centro sin que los jóvenes se resistieran al mismo.
Al cierre de esta nota, fuentes judiciales dijeron que mientras la requisa transcurría no habían encontrado explosivos ni drogas, pero que aún no había acabado.

A escasos metros de la libertad

La consistencia arenosa del suelo habría facilitado la excavación. Además, mojaban el suelo para hacerlo más blando. Cavaban día y noche. Se alumbraban con lámparas hurtadas del mismo dormitorio.

Lea además

 


Pandilleros asesinan a un comerciante

Las herramientas eran varios picos hechos de los metales de las literas y la tierra que sacaban la depositaban en una bodega de objetos inservibles, adyacente al dormitorio, donde habían acumulado varias toneladas. La entrada la disimulaban sobreponiéndole una litera.

La zapa habría sido comenzada después del 19 de enero, cuando realizaron la última requisa en el recinto. La sospecha recae en varios reclusos que en los últimos días no asistían a clases ni a los talleres de aprendizaje.

Por las noches ponían música a todo volumen y las griterías eran constantes. Dos reclusos vigilaban el dormitorio mientras el zapador se amarraba una cuerda al cinto; cuando un extraño se acercaba, le advertían halándole la cuerda. Ayer les faltaban tres o cuatro metros para convertirse en prófugos.


elsalvador.com WWW