José Luis Henríquez
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Las industrias SQS Apparel Group aceptan de buena forma que el Tratado
de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos traerá grandes oportunidades
de inversión.
Pero consideran que tanto el gobierno como la banca deben tecnificarse
aún más, para que los beneficios del acuerdo sean aprovechados
adecuadamente por las empresas.
La tesis de la firma es que se van a necesitar más facilidades
y asesoría, y mucha más inversión, en ambos ámbitos.
Por ejemplo, en las entidades bancarias no se han visto nuevas líneas
de crédito que tiendan a aprovechar este acuerdo, y aunque se han
observado algunos destinos de préstamos, estos han sido pocos y
es seguro que la demanda tenderá a aumentar, señaló
el presidente de SQS, Rafael Ayala.
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| Bordadoras. Las máquinas de bordado pueden
tejer hasta 20 camisas de una sola vez. Foto
EDH/Felipe Ayala |
También criticó que no se hayan implementado programas
de factoraje o de arrendamiento financiero (leasing) adecuados, para que
las empresas puedan ser más competitivas de cara a la globalización
acelerada que nos traerá el TLC.
Esto es necesario porque los textileros van a necesitar mucho más
algodón y las líneas de producción tendrán
que adquirir más maquinaria y equipos para poder competir,
dijo.
Orientación
La empresa Speed Quality Service (SQS) se dedica a los servicios de corte,
confección y bordado, y actualmente le vende a la cadena de tiendas
Hamricks, que tiene fuerte presencia en Carolina del Norte y Carolina
del Sur, en Estados Unidos.
Además, han confeccionado para otros clientes norteamericanos ropa
de cacería y camisas tipo Polo, entre otras prendas.
Una de las ventajas de la firma es que las máquinas de bordado
son totalmente computarizadas, y cada una borda 20 piezas de una sola
vez.
Pero, como toda empresa, ésta tiene sus altibajos, ya que hay temporadas
de alta producción y otras de pocos o nulos pedidos.
En temporada alta llegan a emplear hasta 80 personas en corte y bordado,
en cuatro turnos de producción.
Y subcontratan a otras maquilas para que le ensamblen piezas previamente
cortadas, proporcionando empleo a más de 240 personas.
Rafael Ayala recordó que en 2003 las ventas bajaron un poco debido
a la incertidumbre causada por las elecciones municipales y de diputados.
En este momento el área de bordado está topada
de trabajo, aunque el ramo del corte anda bajo.
Pero el empresario se muestra optimista con el futuro, pues ya tiene varios
pedidos de producción que comenzarán a fabricar a fines
de febrero o principios de marzo.
SQS tiene una capacidad de producción de 12 mil docenas semanales,
y sus ventas anuales rondan en promedio los $500 mil anuales.
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| Empresario. Rafael Ayala explica los cambios
efectuados. Foto EDH/Felipe Ayala |
2003, un año de reconversión
El presidente de la firma, Rafael Ayala, detalló que antes del
2003 trabajaban en su propia planta de producción.
Sin embargo, a raíz de la alta demanda de pedidos, en mayo pasado,
crearon SQS que se dedica a conceder trabajos de subcontratación
a diversas maquilas.
En este momento tienen dos empresas laborando bajo esos términos.
Siempre el año anterior, crearon Fiber Tex, una firma que se dedica
al reciclaje de desperdicios textiles que recoge en todas las maquilas
nacionales, y luego las exporta a Estados Unidos, España, Portugal
y Holanda.
Las fibras de algodón que Fiber Tex recoge de las diferentes zonas
francas las usan las empresas compradoras para hacer hilo reciclado.
Aparte de esas dos empresas, el Grupo tiene 12 años de contar con
la empresa Confecciones y Servicios de Maquila (CSM).
La tarea de CSM es buscar y ofrecer a los clientes potenciales -en el
extranjero- paquetes de confección.
Una vez aceptada la oferta por parte del cliente, se trae la inversión
a El Salvador.
Gracias al proceso de reconversión logramos reducir los costos
en 15%, concluyó el ejecutivo.