José Iglesias
Etxezarreta
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Pregunta: ¿Por qué un congreso sobre branding (estrategia
de marca) en El Salvador ahora como el que organiza la Escuela Mónica
Herrera?
Respuesta: Porque están pasando cosas muy interesantes en este
país. Hay mucho desarrollo. Muchos está poniendo en marcha
nuevas experiencias y les hace falta situarse en el mercado... incluso
comienza a haber muchas oportunidades para la exportación y para
posicionarse la estrategia de marca es fundamental.
P: ¿Cómo definiría usted personalmente el branding?
R: Cómo se ve su producto o compañía, cómo
es percibido como un conjunto en la mente de su cliente, lo que piensa
el receptor cuando oye el nombre de su empresa. Hay gente que piensa que
es un logotipo o un lema, pero no, es el conjunto de experiencias que
los clientes han tenido con sus productos, con sus empleados, con el servicio
de atención al cliente, con su publicidad, con las noticias sobre
su empresa...
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| Patricia Therese Whalen. Presidenta de la IAA
y profesora de Comunicaciones Integradas de Mercadeo. Foto
EDH/Nelson Dueñas |
P: ¿Cómo se combinan el branding y las Comunicaciones Integradas
de Mercadeo (IMC, en inglés)?
R: Muchas de las estrategias de mercadeo solían preocuparse sólo
de la imagen externa, la publicidad, el diseño del producto...
El IMC debe ir más allá y tener en cuenta todos los aspectos
en que se produce una interacción entre marca y cliente. Pero no
sólo integrando todas las estrategias comunicativas para vender
el producto, sino interactuando con todo el proceso de producción,
descubriendo las necesidades del público, proponiendo nuevos productos
y participando en sus diseños. La gente de mercadeo debe integrarse
en la actividad global de la empresa. A su vez, todo el personal debe
de sentirse parte del proceso de mercadeo de ésta y sus productos,
pensar en su actividad en términos de mercadeo. Ahí tenemos
el estupendo ejemplo de Xerox, que instaló receptores para que
cualquier empleado pudiera escuchar las quejas que se recibían
en atención al cliente. Uno podía estar en la copiadora
y mientras esperaba a completar su trabajo, ser testigo de estas conversaciones,
darse cuenta de cuáles eran las necesidades reales del cliente
y dedicarse a pensar cómo su actividad incidía en ellas.
P: Pero aún es difícil hacer comprender a los ejecutivos
la necesidad del branding interno.
R: Muchas empresas no comprenden la importancia de homogeneizar el mensaje
que se transmite al exterior con el que se disemina entre el personal.
Ford fue conocida durante muchos años por su lema de que la
calidad es nuestro trabajo número uno, pero si simultáneamente
se dice a los trabajadores que lo importante es recortar los costes,
podemos estar transmitiendo dos mensajes diferentes e incluso incompatibles
cuando las dos esferas, la de la producción y la del consumo, interactúen.
¿Qué es lo importante, cuál es entonces nuestra marca?
¿La calidad o el recorte de costes? Pueden llegar a ser complementarios,
puedes llegar a tener buena calidad con bajo coste, pero para ello debemos
estudiarlos a fondo, ver cómo interactuaran, ver cómo sincronizar
ambos. Sobre todo, si estamos vendiendo calidad, debemos darle prioridad
como mensaje de la corporación, tanto a los consumidores como al
personal.
P: Pero los propios servicios de asistencia al cliente suscitan las mayores
quejas por su inoperatividad, especialmente en El Salvador...
R: Es difícil en todas partes. Uno de los problemas primigenios
es que muchas dirigencias tienden a ver a su personal como un coste, no
como su primera línea de fuego. Y no se dan cuenta de que no importa
lo geniales que sean los ejecutivos de una empresa, ni los estudios que
se hagan, ni las grandes ideas que se tengan en la torre de marfil...
lo que importa es el comportamiento del personal hacia el cliente. Tal
vez el único remedio a este autismo sea el de los números.
Mostrar a los que toman las decisiones el impacto financiero que tiene
un mal servicio. Que comprendan el dinero que se pierde. El 68% de sus
clientes no volverá a comprarle por cuestiones de trato y servicio.
No importa lo maravillosa que sea una estrategia concebida en las oficinas
centrales de McDonalds por ejemplo. Si el trato no es agradable
o el local está sucio en El Salvador, no habrá gran campaña
publicitaria que valga. Además, el competidor de uno detectará
y se aprovechará de esos fallos. La táctica no debe ser
competir en el precio, porque si no hay un monopolio, los clientes preferirán
hasta pagar un poco más por obtener un buen servicio.
P: Con el IMC, ¿se supera por tanto la vieja dicotomía entre
mercadeo corporativo y de producto?
El de producto sigue siendo mayoritario. Uno es sus productos, pero tres
años de escándalos corporativos han abierto los ojos de
mucha gente hacia la necesidad de realizar mercadeo corporativo. La gente
asocia cada vez más cosas al producto y si la compañía
se ha ganado una mala imagen en las noticias es posible que, si hay competencia,
se decante por otros productos. Además, a las grandes empresas
como Procter & Gamble les puede resultar más barato y efectivo
promocionar una idea sólida que respalde todo su espectro de productos
que promocionar extensamente cada uno de ellos.
Perfil
Patricia T. Walden participa hoy en el III Congreso de Comunicaciones
Integradas de Marketing organizado por la Escuela de Comunicación
Mónica Herrera, en San Salvador. Actualmente es la presidenta de
la International Advertising Association (IAA), la asociación mundial
que agrupa a todos los rubrosde la comunicación y el mercadeo,
desde publicistas a corporaciones mediáticas, pasando por agencias
y compañías consultoras. Es doctora en medios por la Michigan
State University y tiene un MBA en la de Indiana. Ejecutiva de empresas
incluidas en el Fortune 300, es también profesora y consultora.