El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Habitantes de la Urbanización Los Conacastes se sienten más
tranquilos desde que la alcaldía envió a una cuadrilla de
trabajadores para podar las ramas de los árboles que se encuentran
a lo largo de la calle principal.
El corte inició la semana pasada, luego que los vecinos se organizaran
para solicitar ayuda a la comuna.
El trabajo de talar los árboles centenarios se repite cada año,
después del invierno, ya que las ramas están secas.
Roxana Cuéllar, residente en la Colonia Los Santos, considera que
el mantenimiento de los árboles debe ser periódico.
Su preocupación es porque las ramas están a más de
tres metros de altura. Cada vez que se desprenden caen sobre los cables
del tendido eléctrico y ocasionan cortocircuitos que dejan sin
luz a una parte del sector.
Las ramas también representan un problema para las instalaciones
del tendido telefónico, los techos de las viviendas, o cualquier
vehículo que circula por la zona.
Bajo riesgo
Lo que preocupa a los pobladores es que bajo estos árboles hay
kindergartens, colegios privados, salas de juego y talleres de todo tipo.
El año pasado, un árbol cayó en el techo de una sala
de billar.
En ese lugar se concentraban hasta 50 personas. Casualmente, ese día,
el encargado del negocio tuvo un atraso.
Teresa Jiménez declara que el año pasado las ramas de los
conacastes cayeron en tres viviendas del pasaje donde reside.
Los propietarios de los inmuebles prefirieron vender o alquilar
las casas, antes de poner en riesgo la vida de los hijos y los bienes,
respondió la vecina.
Julio César Caridad afirma que la poda que llevan a cabo en un
día resulta muy poco, para la cantidad de árboles sembrados.
Lo ideal sería que la comuna mantuviera jardineros en la
zona, no sólo para talar las ramas secas, sino para ornamentar,
dijo.