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Escuelas con muchas carestías

Soyapango. Varios de los centros, asentados en comunidades pobres, urgen de material didácticos y mobiliario. La falta de servicios básicos limita el trabajo educativo

Publicada 7 de febrero 2004, El Diario de Hoy

Susana Joma/Lissette Ábrego
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

Muchos centros educativos públicos de la zona urbana y rural de Soyapango y Santo Tomás carecen de material didáctico y servicios básicos. La pobreza de las familias hace más grave el problema
En esa lista están las escuelas cantón El Guaje, Cuapa y San Rafael.

La escuela de la comunidad El Guaje, ubicada a tres kilómetros del punto de buses de la Ruta 33, en Soyapango, saqueada en varias ocasiones. Se quedó sin libros y víveres para el refrigerio escolar. Los rateros también se llevaron los utensilios para cocinar y equipo de limpieza.

Y el material que Educación les entregó este año, según la profesora Gladis Vallecillos, lo recibieron incompleto. Faltan los libros de Parvularia y el material para las aulas integradas, de 3o. y 4o. grado.

En la escuela Cuapa no hay suministro de agua. Los niños la llevan desde un río.
Foto EDH

“Necesitamos pinturas, pegamentos, colores, papel bond y cuadernitos, porque los niños provienen de familias pobres y desintegradas. Algunos traen los viejos, pero tienden a confundir los contenidos”, detalló.

En tanto, en el Centro Escolar Cuapa, de Santo Tomás, hace falta un aula para Primer Grado, mobiliario escolar y material didáctico. Pero su mayor dolor de cabeza es el servicio de agua potable. Si tienen suerte, les llega una vez cada quince días, sino los estudiantes tienen que ir hasta un pozo del río El Ciprés.

Noemí Benítez, la directora, solicitó a la ANDA que les lleve agua cada semana. “Tenemos problemas para lavar los sanitarios”, dijo.

En otras instituciones, como el Centro Escolar Colonia San Rafael, también en Soyapango, lo apremiante es la falta de dos docentes, uno para cubrir Parvularia y otro para impartir Inglés en Tercer Ciclo. Tampoco tienen mobiliario y material para ambientar las aulas.

Mientras, en el Centro Escolar Barrio El Progreso sufren porque la infraestructura de madera donde trabajan está deteriorada. Educación no lo repara porque el local es alquilado.

Por su parte, el director de la departamental de Educación, Ubilfredo Panameño, informó de que a la mayoría de instituciones citadas ya se les dio el bono de gratuidad para solventar necesidades. “A 492 centros, de los 565 que hay en San Salvador, ya se les hizo el deposito”, aseguró.


Deserción, salud e inseguridad
- En ciertas épocas del año, los niños del Centro Escolar El Guaje se ven obligados a ausentarse de las aulas para laborar en la corta de café o de otros productos que sus familias cultivan para vender. Además, suelen presentar anemia y bajo rendimiento escolar.
- Cierta inseguridad rodea las escuelas El Guaje y Cuapa. La primera porque carece de un muro perimetral, y la segunda se inunda en invierno.

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