Enrique Maldonado
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Rodeado de 1,200 presos, entre ellos varios terroristas vascos y Carlos
Ilich Ramírez Sánchez, a quien llaman El Chacal,
Carlos Perla, el ex presidente de la ANDA, se encuentra recluido en la
prisión La Santé, según trascendió ayer en
esta capital.
Perla habría sido trasladado a ese lugar después de ser
llevado a varias oficinas policiales de París y al Ministerio del
Interior.
De acuerdo con los procedimientos franceses, la mayoría de las
personas solicitadas por extradición es llevada a La Santé.
Esa cárcel parisiense construida hace 137 años
tiene mala reputación porque siempre ha estado ligada a ideas temibles.
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Un panorama gris para Perla
Paris se enemistó ayer con la luz.
Bancos de nubes mantuvieron a la ciudad con un cielo gris que rehusó
abrirse al sol...más
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Se supone que es la más hermética de Francia y sus muros
albergan a renombrados presos, como el terrorista venezolano Carlos
Ilich Ramírez Sánchez y hasta ex colaboradores del nazismo.
De acuerdo a los procedimientos de la justicia francesa, todos los presos
que conllevan causas de extradición, como es el caso de Perla,
son trasladados a esta prisión, la de más alta seguridad
del país.
Había que verla para tratar de intuir lo que ahora pasa con el
ex presidente de la ANDA.
El aspecto de La Santé es temible. Si bien es cierto que no hay
cárceles con aspecto agradable, ésta provoca sensaciones
sobrecogedoras.
Sus muros tienen ocho metros de altura y están construidos con
piedra y amalgama. El color es mustio, viejo y hasta repulsivo.
Esta prisión tiene dos grandes y fuertes portones como entrada,
los cuales están resguardados por agentes policiales que prestan
atención a todos los que pasan delante de sus ojos.
Aunque está en medio de un barrio populoso, las calles de alrededor
parecen desiertas. Y es que caminar por sus aceras no es gratificante,
sobre todo por la continua observación de policías que desde
su patrulla miran y buscan ser vistos por los transeúntes para
transmitir una cifrada advertencia, como si pasar por sus calles se tratara
de un potencial delito.
Al menos así me lo pareció, sobre todo cuando el carro patrulla
avanzaba tan lento como mis pasos, segundos después de haber disparado
mi cámara fotográfica para tener la imagen de la fachada
de la prisión, como si se tratara de otro de los famosos monumentos
franceses.
Luego del regaño visual, aceleraron la marcha y se alejaron, no
sin antes dejar claro el posible precio de una imprudencia.
Reputación
Y es que la reputación de la prisión y el calibre de
sus presos ha dado a varios motivos para la protección de sus muros.
En más de una ocasión, la presencia de miembros de ETA ha
convertido a la cárcel parisina en escenario de protestas.
En diciembre de 1999, cuatro miembros del colectivo Preso-Ekin Elkatasun
Taldes (Solidarios con los presos) escalaron los más de ocho metros
del muro que rodea el centro penitenciario y ventilaron sus demandas de
repatriación de los prisioneros vascos.
Los incidentes también se han dado dentro de sus muros. Huelgas
de hambre y hasta la fuga de un dirigente de ETA, en 2002, se cuentan
entre ellos.
Uno de los hechos que más afectó esa prisión fue
la publicación, en enero del 2000, del Libro Lo que he visto
en La Santé.
Se trata de un testimonio de los siete años durante los que Veronique
Vasseur, doctora jefa del centro desde 1993, trabajó en La Santé.
La mujer denunció las condiciones inhumanas de la cárcel,
hacinamiento, violencia, ratas, violaciones, suciedad, intentos de suicidio,
automutilaciones.
Eso obligó a las autoridades francesas a abrir sus puertas a los
periodistas, por primera vez.
Ese relato, y el manifiesto lo que nosotros hemos visto en la cárcel,
provocó el mayor enjuiciamiento al sistema carcelario de Francia.
Todo el asunto acabó cuando la cámara de diputados de Francia
solicitó una reforma profunda del sistema penal de Francia.
Espera su turno
Carlos Perla estará ahí mientras los tribunales franceses
deciden si aprueban la solicitud de extradición.
- En la prisión La Santé colocan a todas aquellas personas
sujetas a esas solicitudes.
- El Gobierno salvadoreño tendrá que formalizar, en las
próximas semanas, la petición de extradición después
de cumplirse un procedimiento interno.