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Es la prisión más famosa de Francia
Perla preso en La Santé

Al ex presidente de ANDA le colocaron en una cárcel junto a otros 1,200 reclusos. - Ahí cumple una condena a cadena perpetua el terrorista Carlos Ramírez, “El Chacal”.

Publicada 1 de febrero 2004, El Diario de Hoy

Enrique Maldonado
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Rodeado de 1,200 presos, entre ellos varios terroristas vascos y Carlos Ilich Ramírez Sánchez, a quien llaman “El Chacal”, Carlos Perla, el ex presidente de la ANDA, se encuentra recluido en la prisión La Santé, según trascendió ayer en esta capital.

Perla habría sido trasladado a ese lugar después de ser llevado a varias oficinas policiales de París y al Ministerio del Interior.

De acuerdo con los procedimientos franceses, la mayoría de las personas solicitadas por extradición es llevada a La Santé.

Esa cárcel parisiense –construida hace 137 años– tiene mala reputación porque siempre ha estado ligada a ideas temibles.

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Se supone que es la más hermética de Francia y sus muros albergan a renombrados presos, como el  terrorista venezolano Carlos Ilich Ramírez Sánchez y hasta ex colaboradores del nazismo.

De acuerdo a los procedimientos de la justicia francesa, todos los presos que conllevan causas de extradición, como es el caso de Perla, son trasladados a esta prisión, la de más alta seguridad del país.

Había que verla para tratar de intuir lo que ahora pasa con el ex presidente de la ANDA.
El aspecto de La Santé es temible. Si bien es cierto que no hay cárceles con aspecto agradable, ésta provoca sensaciones sobrecogedoras.

Sus muros tienen ocho metros de altura y están construidos con piedra y amalgama. El color es mustio, viejo y hasta repulsivo.
Esta prisión tiene dos grandes y fuertes portones como entrada, los cuales están resguardados por agentes policiales que prestan atención a todos los que pasan delante de sus ojos.

Aunque está en medio de un barrio populoso, las calles de alrededor parecen desiertas. Y es que caminar por sus aceras no es gratificante, sobre todo por la continua observación de policías que desde su patrulla miran y buscan ser vistos por los transeúntes para transmitir una cifrada advertencia, como si pasar por sus calles se tratara de un potencial delito.

Al menos así me lo pareció, sobre todo cuando el carro patrulla avanzaba tan lento como mis pasos, segundos después de haber disparado mi cámara fotográfica para tener la imagen de la fachada de la prisión, como si se tratara de otro de los famosos monumentos franceses.

Luego del regaño visual, aceleraron la marcha y se alejaron, no sin antes dejar claro el posible precio de una imprudencia.

Reputación

Y es que la reputación de la prisión y el calibre de sus presos ha dado a varios motivos para la protección de sus muros.
En más de una ocasión, la presencia de miembros de ETA ha convertido a la cárcel parisina en escenario de protestas.

En diciembre de 1999, cuatro miembros del colectivo Preso-Ekin Elkatasun Taldes (Solidarios con los presos) escalaron los más de ocho metros del muro que rodea el centro penitenciario y ventilaron sus demandas de repatriación de los prisioneros vascos.

Los incidentes también se han dado dentro de sus muros. Huelgas de hambre y hasta la fuga de un dirigente de ETA, en 2002, se cuentan entre ellos.

Uno de los hechos que más afectó esa prisión fue la publicación, en enero del 2000, del Libro “Lo que he visto en La Santé”.
Se trata de un testimonio de los siete años durante los que Veronique Vasseur, doctora jefa del centro desde 1993, trabajó en La Santé.

La mujer denunció las condiciones inhumanas de la cárcel, hacinamiento, violencia, ratas, violaciones, suciedad, intentos de suicidio, automutilaciones.

Eso obligó a las autoridades francesas a abrir sus puertas a los periodistas, por primera vez.

Ese relato, y el manifiesto “lo que nosotros hemos visto en la cárcel”, provocó el mayor enjuiciamiento al sistema carcelario de Francia.

Todo el asunto acabó cuando la cámara de diputados de Francia solicitó una reforma profunda del sistema penal de Francia.

Espera su turno

Carlos Perla estará ahí mientras los tribunales franceses deciden si aprueban la solicitud de extradición.

- En la prisión La Santé colocan a todas aquellas personas sujetas a esas solicitudes.

- El Gobierno salvadoreño tendrá que formalizar, en las próximas semanas, la petición de extradición después de cumplirse un procedimiento interno.


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