Gesell N. Tobías
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Los nervios amenazaban con traicionar. La serenidad era la cualidad
más anhelada del momento, mientras que los rostros lucían
ansiosos.
Alguien gritó: ¡Preparados!. Las luces se encendieron.
Se escucharon gritos. El escalofrío se transformó en alegría.
La jornada más grande de amor y de generosidad se inició
puntual, con fuegos artificiales y confeti, a las 9:00 p.m., en el Gimnasio
Nacional Adolfo Pineda.
La Teletón 2004 ha unido a artistas nacionales e internacionales
que durante una jornada de 27 horas trabajarán con un único
objetivo: recaudar $1,285.551 para ayudar a las personas con capacidades
diferentes en el país.
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| Alguien gritó: ¡Preparados!.
Las luces se encendieron. Se escucharon gritos. El escalofrío
se transformó en alegría. Foto
EDH/Nelson Dueñas |
El dueto Almas Gemelas fue el primero en aparecer. Detrás de ellas,
el conocido conductor y productor del programa Otro Rollo, Adal Ramones,
y Willi Maldonado, de Fin de Semana.
La canción ¡Te estamos esperando! -himno de la Teletón-se
escuchó por todo el gimnasio.
Tanto los asistentes como las principales figuras de los medios de comunicación
nacional, se sumaron a esa interpretación.
Fiesta para donar
Un grupo de voluntarios, de los más de seis mil colaboradores que
se han unido a la Teletón, comenzaron a recorrer las instalaciones
del Gimnasio, con las alcancías entre sus manos, pues un centavo
puede hacer la diferencia.
René Alonso y su Banda Lásser levantó a todos los
asistentes de sus sillas, con la tradicional cumbia guanaca.
Después, les siguió el tropicalísimo grupo La Élite.
Y, por supuesto, los artistas internacionales no se quedaron atrás.
El intérprete de El besito cachicurris, Daniel Luna, encendió,
aún más, los ánimos. Y la ranchera Yolanda del Río
arrancó gritos.
Las primeras horas de la Teletón se destinaron para toda clase
de gustos. Así, la banda de pop Elefante y los venezolanos de A
Punto Cinco encendieron los corazones de sus fans.
Las manecillas del reloj continuaban moviéndose y los tan esperados
y necesitados donativos comenzaron a llegar.
Adal Ramones exigía una condición: colaborar. Él
fue el primero en hacerlo (donó un $1).
Adal apareció con baterías recargadas
Después de dedicar buena parte del día para descansar,
ayer por la tarde, el animador mexicano Adal Ramones se puso en pie, listo
para unirse al elenco que inició la Teletón 2004, que espera
concluir hoy, superando la meta de $1,285,550, recaudada en 2003.
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| Los nervios amenazaban con traicionar. La serenidad
era la cualidad más anhelada del momento, mientras que los
rostros lucían ansiosos. Foto EDH/Nelson
Dueñas |
Ramones aseguró que se sentía entusiasmado y que estaba
preparado para animar a los salvadoreños con sus ocurrencias.
El conductor de Otro Rollo, un poco adormitado, se paseó por algunos
minutos en la planta baja del Hotel Radisson, mientras se afinaban detalles
de su salida al Gimnasio Nacional Adolfo Pineda, donde se desarrolla el
evento.
Al preguntársele si habría hecho ejercicio o tomado alguna
bebida para mantener viva su voz durante la jornada de 27 horas, el animador
aseguró que no, pero que sí estoy recargado para iniciar,
puntualizó, no sin antes complacer a muchos huéspedes del
hotel, quienes aprovecharon su presencia para retratarte junto a él.
Afortunadas
Dos de esas admiradoras fueron la nicaragüense Marlen Lucía
Landero y la guatemalteca Nancy Díaz, quienes, por suerte, le abordaron
mientras se retiraba del hotel.
Como no, con muchísimo gusto... el placer es mío,
aceptó el presentador, que minutos después se retiró
en una camioneta, rumbo al ensayo inicial de Teletón 2004.
Lo vimos y sólo se me ocurrió que no podía
irme sin una foto con él, comentó nerviosa Lucía
Landero, que visita el país como parte de un grupo de capacitadores
empresariales.
Ellos no se percataron de que en el lobby había otros artistas
internacionales.
Los últimos toques para el gran reto
La hora cero para el inicio de la Teletón se acercaba y en las
instalaciones del Gimnasio Nacional y sus alrededores el calor humano
se empezaba a sentir en el ambiente.
Empleados del INDES barrían por última vez todas las instalaciones.
El equipo de producción probaba luces, sonido y transmisiones.
El ajetreo había comenzado.
En realidad llevamos unas dos semanas trabajando, estos días
son los más cansados, pero al final queda la satisfacción
de ayudar a personas que no conoces, expresó Lourdes de Araujo,
encargada de un quiosco de comida, quien se ha unido a esta obra de amor
desde hace más de 20 años.
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| Voluntarios, agentes de seguridad y cuerpos de
socorro recibían las últimas indicaciones y se alistaban
para su labor. Foto EDH/Nelson Dueñas |
En total, unas cinco mil personas se movían tras bastidores mientras
el escenario esperaba que comenzara la acción.
El cucuy en vivo hasta los EE.UU
Atrás del set principal se escuchaba una voz conocida en Centro
y Norteamérica. Era Renán Almendárez, El Cucuy de
la Tarde, quien al filo de las 5:00 p.m. (hora local) había empezado
su labor de animar a los residentes en Estados Unidos a hacer sus donaciones
por medio del número telefónico 1800-7201019. En el piso
había un cheque gigante valorado en 75 mil dólares, símbolo
de las donaciones previas de las comunidades hispanas.
Asder al aire
El staff de Stereo Scan fue el primero en ocupar la cabina de Asder. Desde
ahí, se empezó a motivar las donaciones a través
de la radio. El enlace oficial inició a las 8:00 de la noche con
la interacción de locutores de diferentes radioemisoras. Las estaciones
interdepartamentales enlazarán este día para transmitir
las actividades en los escenarios de Sonsonate y Usulután. Todos
se preparaban para ayudar.
nMÁs vale prevenidos
Los camerinos de artistas nacionales lucían desolados antes de
las 7:00 de la noche. Varias bolsas de Café Lalo esperaban
a más de 50 talentos que animarían las 27 horas amor.
Julio Yúdice, quien interpreta a la Tenchis Céliber, llegó
temprano y prevenido con una bolsa de Pollo Campero en mano para saciar
el hambre. La presentadora del Informativo Teletón, Jeannette Palacios,
arribó minutos más tarde, apurada, pero se tuvo que esperar
porque había olvidado las llaves de su oficina.
Dos horas antes del inicio de la Teletón, parte del equipo verificó
que todo en el escenario estuviera listo para recibir a la variedad de
estrellas.