(REUTERS)
El Diario de Hoy
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La negativa de las compañías farmacéuticas a rebajar
el precio de los fármacos contra el Sida fue calificado ayer como
un genocidio por el Vaticano, que lanzó un duro mensaje
sin precedentes contra la industria durante la presentación del
mensaje tradicional de la Cuaresma.
Los niños (enfermos de Sida) mueren porque no tienen medicinas.
Hay que ejercer una presión pública para convencer a las
empresas farmacéuticas de bajar los precios de las medicinas para
tratar a las víctimas del Sida, declaró el arzobispo
alemán Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontifical Cor
Unum, encargado de coordinar la acción caritativa de la Iglesia.
Ejemplo de Kenia
Hoy, unas 400 personas mueren cada día en Kenia a causa del
Sida. En Europa y en América del Norte, el Sida no es más
una enfermedad mortal, sino una enfermedad crónica, declaró
el jesuita americano Angelo D' Agostino durante una conferencia informativa
celebrada en el Vaticano.
Es la acción genocida del cártel de las empresas farmacéuticas,
que se niegan a hacer las medicinas más asequibles en África
mientras han declarado 517,000 millones de dólares de beneficios
en 2002.