Guadalupe Trigueros
El Diario de
Hoy
nacional@elsalvador.com
Superado el disenso entre Estados Unidos y Costa Rica, los gobiernos
centroamericanos y el estadounidense se centrarán en la difícil
tarea de conseguir votos a favor de la ratificación del Tratado
de Libre Comercio (TLC) negociado.
Miguel Lacayo, ministro de Economía de El Salvador, informó
que esta semana se espera que la Casa Blanca envíe una carta al
Congreso, en la que notifique la intención del gobierno de firmar
el acuerdo con Centroamérica.
Ese mismo día comienza un recuento de 90 días, durante los
cuales, los congresistas verificarán si la negociación reunió
los requisitos establecidos por la Autoridad de Promoción Comercial
(TPA), entre ellos, respeto a los derechos laborales.
Transcurrido ese período de tiempo, los presidentes de los seis
países firmarán el acuerdo y la Casa Blanca solicitará
un estudio de impacto a la Comisión Federal de Comercio (FTC, siglas
en inglés), el cual puede tardar 30 ó 60 días.
Los votos
Mientras, explicó el ministro Lacayo, se trabaja en Washington
para ganar los votos de demócratas y republicanos. Al conseguirlos,
se envía el TLC al Congreso, para que inicie el proceso de ratificación
del mismo.
Para que un TLC sea ratificado, se necesitan 218 votos de la Cámara
de Representantes y 51 del Senado, es decir, es un proceso por mayoría
simple, informó el Ministerio de Economía.
La firma del Tratado está prevista para finales de marzo o principios
de abril. La vigencia se espera para enero de 2005.
Los países centroamericanos planean enviar el acuerdo a sus respectivas
Asambleas Legislativas, a mediados del año, para que sea ratificado
en septiembre o a finales de 2004. Se prevé férrea oposición
de izquierda en los parlamentos.