Henrry Santos
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La reducción de la criminalidad en Usulután es su carta
de presentación.
Wilfredo Avelenda Echeverría, comisionado jefe de la PNC en el
departamento.
Está convencido de que la institución no puede ella sola
hacer frente a la delincuencia.
Sin el apoyo de los otros sectores de la sociedad, todos son vulnerables.
De 94 homicidios en 2002, la PNC registró 67 el año pasado.
En lo que va de enero de 2004, las institución ha conocido cinco
casos de asesinato.
Sólo dos adjudicados a lo que ellos califican como criminalidad.
El resto lo atribuyen a factores sociales.
Durante 2002, la PNC contaba 10 plagios y 28 extorsiones. Un año
después registraba cuatro secuestros y 9 extorsiones.
El Diario de Hoy: En porcentajes, ¿de cuánto fue
la disminución de hechos delictivos de 2002 a 2003?
Comisionado Wilfredo Avelenda: Manejamos una reducción del
20%. En 2001, a estas alturas del año, ya teníamos contabilizados
más de 10 homicidios. A la fecha llevamos cinco, tres de los cuales
los atribuimos a rencillas o problemas familiares.
Si hablamos de reducción en comparación con 2002, el porcentaje
es de un 54%.
¿A qué atribuye usted los resultados obtenidos?
Parte es fruto de la efectividad policial. Cuando recibimos el departamento
en 2002, operaban 44 bandas. Desde entonces a la fecha, hemos logrado
desarticular 34: 23 en 2002 y 19 en 2003. En la actualidad, luchamos contra
los remanentes de estas agrupaciones.
¿Existe algún factor negativo que haya afectado la labor
policial?
Lamentamos que nuestras leyes permitan, mediante medidas alternativas
a la detención, que el delincuente salga beneficiado con una libertad
condicional que generalmente no respetan. Al final, vuelven a delinquir
antes de que concluya el proceso pendiente.
¿Qué detalle o situación resaltaría de
la labor ejecutada contra la criminalidad en Usulután?
No hubo fórmula mágica. Lo que hemos hecho fue pactar con
la población y con nuestros policías. Lo que sí debimos
hacer antes de iniciar fue una serie de acciones estratégica, lo
que significó sacrificar nuestro tiempo, nuestras familias, nuestras
libertades, todo con tal de responderle a nuestro pueblo.
¿De qué forma la ciudadanía ha colaborado en esa
lucha?
Hemos organizado a nuestra sociedad de tal forma que hoy contamos con
43 comités de apoyo. Ellos se han encargado de sensibilizar y concienciar
a las demás personas para denunciar cualquier anomalía los
más rápido posible. Una patrulla lo más que puede
tardarse en llegar a un lugar determinado son 10 minutos.
En cuanto a operatividad, ¿cuánto invirtió la
institución?
En 2003 hicimos más de 300 operativos. Al inicio, planificamos
ejecutar uno por día, pero no es fácil. En 2002 redujimos
el 29.7 por ciento la delincuencia y para este año teníamos
la meta de tener el 20 por ciento de delincuencia. Hemos rebasado el porcentaje
a más de un 50 por ciento y nos sentimos satisfechos.
¿Qué impacto tuvo el Plan Mano Dura en Usulután?
En 2003, algunas bandas surgieron, pero con el anuncio que hizo el señor
Presidente de la República del Plan Mano Dura, otro gallo
cantó. Al siguiente día (del anuncio) amanecimos con
20 miembros de la MS capturados en Santiago de María.
Ya no tenemos pandillas en las calles.
¿Hay alguna temporada específica en la que prolifere
la delincuencia?
Los delincuentes son personas pensantes y evalúan cuáles
son las mejores condiciones para ellos. La riqueza comercial, las vulnerabilidades
de los municipios, la capacidad de respuesta de la policía. Saben
muy bien de las limitantes policiales y de los medios necesarios para
enfrentarlos. Ellos atacan cuando conocen la situación que afrontamos
en la institución.
Sin embargo, la Semana Santa y las fiestas de fin de año son temporadas
importantes para los delincuentes. Recuerde que muchas familias dejan
solas sus casas para disfrutar del merecido descanso.
Mucha experiencia
El historial de Wilfredo Avelenda está enfocado al servicio policial
- Se graduó de abogado en la UES y se incorporó a la Academia
Nacional de Seguridad Pública.
- Fue oficial del Ejército e incluso oficial antinarcóticos
de la Fuerza Armada.
- Ha estado al mando de diferentes delegaciones de la PNC, especialmente
en Cabañas, San Vicente, Ahuachapán, la Libertad y hoy Usulután
- Fue jefe de la región metropolitana de la PNC de San Salvador.
En este cargo recibió un reconocimiento a su labor, otorgado por
el Programa de Asistencia y Capacitación para la Investigación
Criminal, del departamento de Justicia de los Estados Unidos.
- También fue galardonado en 2002 por excelencia en disciplina
y procedimientos policiales.