Claudia Núñez
El Diario de Hoy
escenarios@elsalvador.com
Se busca presidente, pero que sea decente. ¿A quién no
le llama la atención este título, principalmente en época
de elecciones?
Éste era el nombre original de la nueva creación escénica
de Antonio Lemus Simún, pero al ver que el título difícilmente
podría cumplirse, la obra se volvió una Misión
imposible.
En un montaje sencillo, pero con textos muy profundos y con el toque picaresco
que siempre ha caracterizado a don Toño.
Esta obra satisface la necesidad de esparcimiento y resulta ser una crítica
disfrazada de lo que a veces no nos atrevemos a decir de los problemas
cotidianos o políticos, dice Lemus Simún.
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En medio de bromas e ironías, doña
Celestina explica cómo deberían ser los gobernantes
según lo que el pueblo quiere. Foto:
EDH
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Celestina Q. Lozano es el personaje principal de esta historia: una ex
presidenta de El Salvador que vuelve a postularse en las próximas
elecciones y viene acompañada por su hermano Máximo, quien
también es un posible candidato, ha sido ladrón, policía
y hasta pastor, comenta esta simpática señora.
La última vez que vimos a doña Celestina fue en la obra
Para ser presidente hay que ser caliente, también de Lemus Simún,
y en aquella ocasión ella se fugó con un funcionario de
la Onusal. Ahora regresa sola, pero igual de querendona.
Unos segundos bastan para empezar a exhalar las primeras carcajadas, nuevos
personajes entran en escena incluyendo al padre Amaro, quien refleja la
doble moral con la que a veces vivimos. Al final, un discurso de
altura aporta el cierre serio de la obra, que pone de manifiesto
la desconfianza del pueblo frente a los políticos,
subraya el autor.
Diferente
Según Antonio Lemus, muchas personas consideran que sus obras no
tienen mensaje, pero es todo lo contrario... para eso se usa la
ironía igual que en las caricaturas.
Sus parodias son el resultado de lo que la gente quiere ver. A mí
me gusta más el drama, pero el público quiere reírse
y liberarse, y yo disfruto haciendo este tipo de montajes, añade.
En Se busca presidente, pero que sea decente también participan
el Trío Vendaval, que aporta el toque musical a la obra, y una
pareja de bailarines, que intervienen entre las caracterizaciones de los
personajes.
Tres actores le dan vida a la historia, pero en escena los personajes
se duplican y hasta interactúan con el público.
La obra fue escrita en tres días, y las presentaciones se extenderán
hasta febrero.