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Damnificados recibieron las llaves de sus casas

La Libertad. Los habitantes de tres cantones de Ciudad Arce tienen la oportunidad de “Una vida mejor” con apoyo de USAID y Fonavipo.

Publicada 25 de enero 2004, El Diario de Hoy

Carlos A. Torres
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

El convenio Una vida mejor realizado entre el Fondo Nacional para la Vivienda Popular (Fonavipo) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, siglas en inglés) otorgó a los habitantes de tres cantones de Ciudad Arce, en La Libertad, las llaves de sus viviendas.

El director ejecutivo de Fonavipo, Óscar Adán Burgos, expresó que entregaron 232 casas en el municipio.

“El año pasado les dimos 60 llaves y hoy finalizamos el proyecto a un costo de 456 millones de dólares”, enfatizó Burgos.
El espacio asignado a cada vivienda fue de 40 metros cuadrados, con techo de lámina de zinc, corredor, dos habitaciones, un salón de usos múltiples y cocina.

El representante de la institución explicó que seleccionaron el municipio beneficiado por las condiciones económicas de sus residentes, quienes debían cumplir el requisito de que el terreno fuera de su propiedad.

Así que los pobladores de Santa Rosa, comunidad Callejas, colonia Esperanza número 1 y cantón Santa Lucía no podrán vender su propiedad en los próximos cinco años.

Al recibir las llaves el rostro de María de la Cruz León, de 66 años, se iluminó. La mujer expresó que durante los terremotos de 2001 perdió su casa, por lo que agradece la oportunidad de tener un lugar digno para vivir.

Esperar

“Todo lo que tenemos se lo debemos a Dios y a las personas que colaboraron y aportaron para que los beneficiados tengamos una casa propia”, indicó Rosa Hilda González.

Burgos informó que el USAID espera beneficiar a un total de 8 mil 600 familias en todo el país. Los que deben esperar la segunda entrega de llaves son los habitantes de comunidad Villa Madrid.

Mientras que en la comunidad Terragona, en el cantón El Cobanal, falta levantar la obra porque no disponen de fondos.
Alrededor de 215 familias damnificadas de esta comunidad habitan champas provisionales de lámina y toldos.


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