El Diario de Hoy
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Una banca de fomento, que otorgue con facilidad créditos y a bajos
tipos de interés, andan ofreciendo los comunistas a quienes quieran
escucharlos.
Cuando lleguen al poder, prometen, el dinero va a correr como agua a favor
de los pobres; no sólo dólares, sino en especial colones.
La pregunta que de inmediato muchos se hacen es: ¿De dónde
saldrá el dinero para esos préstamos fáciles? ¿Además,
es que hay dinero por allí, que no tiene dueño? ¿Han
encontrado los efemelenistas un tesoro escondido que usarán para
financiar esa banca de fomento que prometen?
Hay que partir de un hecho contundente: no hay dinero sin dueño.
Los sitios donde el vulgo supone que hay muchísimo dinero, los
bancos, no pasan de ser custodios de dinero ajeno, primordialmente de
los depositantes. Ese dinero de los depositantes es lo que sirve de base
para los préstamos que hacen los bancos.
Y los intereses que pagan los usuarios de esos préstamos, se pagan
a los ahorrantes y también cubren el costo de otorgarlos. Y esto,
por cierto, es algo que el señor candidato no parece comprender:
los préstamos pequeños son sumamente costosos para administrar.
Su banco de fomento o tiene que subir las tasas de interés
para operar, o va a la quiebra, o tendrá que ser subsidiado por
el gobierno.
De nuevo surge la pregunta: ¿De dónde saldrá el dinero
de esas subvenciones?
Como un banco que nace no tiene dinero, se ve obligado a prestarlo,
a menos que salga de presupuestos estatales, lo que generaría otros
problemas. De prestar el dinero, tendrá que pagar capital e intereses.
Y para prestar dinero a su vez, tiene que cobrar más que los intereses
que paga.
En pocas semanas se cargan el país
El candidato Handal ya dejó entrever, en previas declaraciones,
cuál es el gran tesoro al que va a caerle encima: las reservas.
Tienen reservas los bancos, el ISSS, las empresas, el gobierno y, lo que
más apetito le despierta, el Banco Central. De nuevo: ¿Se
pueden gastar o utilizar las reservas así nomás, para ofrecerlas
a bajas tasas de interés o repartirlas en función
social?.
El déspota venezolano, Hugo Chávez, ya pidió dinero
al Banco Central de Venezuela para apoyar a los agricultores.
Como aquí se copian muchos de los desaciertos de los comunistas
venezolanos, de llegar al poder de seguro harían lo mismo.
Se pueden anticipar las consecuencias de caerle encima a las reservas.
La primera, que al meterle mano a las reservas de los bancos, los dineros
de los depositantes quedan sin respaldo, lo que de inmediato provocaría
una corrida: toda la gente se agolparía frente a las puertas de
los bancos tratando de sacar sus dineros. Si le entra a las reservas de
entidades como el ISSS, los deja sin capacidad de hacer pagos y cubrir
planillas, lo que sucedería también con las reservas de
las empresas.
Lo otro son las reservas del Banco Central. El candidato ignora que las
reservas del Central son las reservas de liquidez de los bancos, o sea
dinero de los depositantes, lo que antes se denominaba encaje.
Mete mano en ese dinero, y colapsa todo el sistema de ahorro y depósitos
del país. Eso precisamente sucedió en Argentina y que culminó
con el corralito.