Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Todo lo que se esperaba de un inicio de campeonato con un clásico
FAS-Alianza se dio.
Todo el morbo, las heridas abiertas, los orgullos y el buen fútbol
dijeron presente.
Los dos cuadros se fueron encima uno del otro y ante la igualdad de ambición
el resultado terminó en empate.
Tan intenso fue el arranque quedespués de 27 minutos de partido
habían dos goles, seis roces entre jugadores y peligro inminente
en ambas porterías.
Encima, el árbitro no estuvo atinado y permitió que Walter
Álvarez golpeara a Pacheco, quien se desquitó con Mario
Quintanilla. Luego, Bentos pateó a Miguel Montes y minutos después
Mario Guevara le devolvía el favor al argentino. Digno de un clásico.
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| Todo lo que se esperaba de un inicio de campeonato
con un clásico FAS-Alianza se dio. Foto
EDH |
El inicio para ambos equipos, en cuanto a fútbol, fue a chispazos,
como cuando se quiere encender el carro sin haberlo calentado antes. Estaban
fríos.
FAS intentaba hacer fluir su juego de toque y pared al que tiene acostumbrado;
y Alianza, que ya transpira un estilo uruguayo bien marcado, buscaba echar
a andar sus ataques por las dos bandas.
Los primeros en entrar calor fueron los albos cuando se hicieron dueños
del carril derecho.
La insistencia de Quintanilla y la creatividad de Ariel Fontela comenzaron
a hacer estragos. Ese ataque dio fruto al minuto 10 cuando Fontela se
combinó para Quintanilla, quien centró para el oportuno
botín izquierdo de Martin García.
El gol en contra fue suficiente para que despertara el tigre. Víctor
Mafla se encendió y empujó a los tigrillos hacia adelante.
Por fin FAS comenzó a desarrollar su mejor fútbol para envolver
a los albos. Sin embargo, el dispositivo defensivo diseñado por
el técnico Juan Mujica no era fácil de derribar.
Los tigrillos tuvieron que optar por los misiles de larga distancia, pero
no surtieron efecto.
Al minuto 27, cuando FAS había estado a centímetros
del empate, Bentos descolgó por derecha, tomó línea
de fondo y mandó el centro. El portero albo se fue con la finta
de Ximenes en el primer palo y Mafla la hundió con un toque de
rodilla.
Después del empate, ambos oncenos se declararon la guerra y buscaron
sin descanso las cabañas contrarias. El ir y venir era trepidante.
No apto para cardíacos.
Esa determinación de triunfo, que se notaba en el ceño fruncido
de los jugadores, permitó que se abrieran los espacios y que los
carrileros tuvieran auténticas carreteras de velocidad para comandar
sus ataques.
La tónica no cambio hasta el final del juego. García por
Alianza y Umaña por FAS tuvieron sendas oportunidades en el segundo
tiempo, pero perdonaron.
Alberto Castillo
El partido fue muy disputado. A nosotros nos falta agarrar el ritmo.
El empate fue merecido
Juan Mujica
Estoy satisfecho. Le empatamos al campeón de El Salvador
y jugamos un buen partido