BOMBAY, INDIA
AP.-
El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El grupo de derechos humanos instó al régimen norcoreano
a asegurar de que la escasez de comida no se utilice como medio
para perseguir a presuntos opositores políticos.
El informe, divulgado en Bombay en el Foro Social Mundial, una reunión
internacional de activistas opuestos a la globalización, reproduce
los sobrecogedores testimonios de refugiados norcoreanos entrevistados
en Corea del Sur y Japón, así como de integrantes de los
grupos de ayuda internacional que estuvieron en el país durante
los años 2002 y 2003.
El informe titulado Hambrientos de derechos: Los derechos humanos
y la crisis alimentaria en la República Democrática Popular
de Corea acusa a Pyongyang de favorecer con su sistema de distribución
de comida a los ciudadanos leales al régimen y económicamente
activos.
Frente a los niños
Algunos norcoreanos, que impulsados por el hambre robaron cereales
o ganado, han sido ejecutados públicamente, dijo el investigador
de Amnistía Rajiv Narayan.
La organización de vigilancia de los derechos humanos está
basada en Londres.
Las autoridades anunciaron públicamente las ejecuciones y
obligaron a escolares a presenciar los fusilamientos o ahorcamientos,
agregó Narayan.
Las ejecuciones públicas tuvieron su máximo auge entre 1996
y 1998, cuando Corea del Norte fue más afectada por la hambruna,
dijo el informe.
El régimen estalinista de Pyongyang depende de la ayuda exterior
para alimentar a su pueblo desde mediados de la década pasada,
cuando reveló el fracaso de su industria agrícola, de propiedad
estatal.
El informe de Amnistía parece confirmar los temores de Estados
Unidos y otros países de que los alimentos que se envían
al país van a parar a manos de los militares o son suministrados
a los partidarios del gobernante norcoreano Kim Jong Il.
Un ex preso de un campamento de trabajos forzados, que sólo se
identificó como Kim, dijo que había visto a varios reos
morir de desnutrición.
Cuando alguien moría, los otros prisioneros no informaban
inmediatamente de su muerte a las autoridades, sino que esperaban (hasta
el día siguiente) para poder comerse su desayuno, agregó.
2.7 millones de norcoreanos carecerán de asistencia alimentaria,
en los próximos dos meses.