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Miami se prepara para la muerte de Castro

Una de las preocupaciones inmediatas será controlar las previstas manifestaciones espontáneas de júbilo.

Publicada 21 de enero 2004, El Diario de Hoy

MIAMI, EE.UU.
EFE.-
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

Las autoridades de Miami han revisado y puesto al día los planes de contingencia para el día que Fidel Castro fallezca, después de los rumores del pasado fin de semana sobre la supuesta muerte del dictador cubano.

El plan, que se revisa periódicamente, pretende establecer una serie de medidas para controlar a los miles de exiliados cubanos que se prevé se lancen a las calles para celebrar la muerte de Castro.

Asimismo, se trataría de controlar y evitar en su caso el previsible éxodo marítimo que pudiera producirse desde Cuba a las costas de Florida.

Pero también se quiere impedir que los exiliados cubanos salgan en yates y otras embarcaciones a recoger a sus familiares en la isla, tal como sucedió en el éxodo del Mariel en 1980.

Las autoridades de Miami han revisado y puesto al día los planes de contingencia para el día que Fidel Castro fallezca. Foto MIAMI, EE.UU.
EFE.-

Por todo ello las autoridades podrían hasta cerrar todas las marinas de la bahía de Miami y la de los cayos de Florida, y, como segunda opción, decretar un bloqueo marítimo a la isla, para evitar que entren y salgan embarcaciones.

“Cambio de Gobierno”

El plan de contingencia se llama “Cambio de Gobierno en Cuba” y será el alcalde del condado, actualmente Alex Penelas, el responsable de ponerlo en práctica, una vez se conozca oficialmente la muerte de Castro, explicaron las fuentes.

Una vez que el alcalde autorice el plan, que verdaderamente pondrá a Miami en un estado de emergencia, se iniciarán los operativos y reparto de responsabilidades entre los servicios policiales locales, estatales y federales, coordinadas por la llamada “Oficina de Emergencias del Condado Miami-Dade”.

Una de las preocupaciones inmediatas será controlar las previstas manifestaciones espontáneas de júbilo, especialmente en caravanas de automóviles, que recorrerán las calles de Miami antes que se conviertan en masas incontroladas y puedan crear disturbios.

Asimismo, las autoridades instarán a los dirigentes de los grupos del exilio, a las emisoras cubanas y a líderes religiosos a que pidan calma a la población.

Para lograr que el exilio se desahogue de una forma controlada, está previsto convocar un acto masivo en un estadio, que podría ser el de fútbol americano Orange Bowl, en el centro de Miami y el mismo que alojó a miles de refugiados en los años 80.

Las autoridades son conscientes de que el centro de Miami quedaría colapsado por las manifestaciones y que las consecuencias de ello serían imprevisibles, salvo que se adoptasen medidas adecuadas de control.

Según los planes, la Fuerza Aérea y la Armada pondrán en alerta a sus aviones de la base aérea de Homestead, en el sur de Miami, y a la base naval aérea de Cayo Hueso, para evitar eventuales secuestros de aviones de Cuba hacia Florida.

El gran desafío

El gran desafío para los estadounidenses será cómo controlar el flujo marítimo que se espera hacia y desde la isla.

Las autoridades siempre han temido el día que muera Castro porque podría acarrear un éxodo masivo e incontrolado de cubanos hacia las costas de Florida, superior a los 125,000 que llegaron en el Mariel y a los miles de la llamada “crisis de los balseros” en 1994.

Y lo más difícil será controlar a los exiliados cubanos que quieran zarpar a Cuba en cualquier embarcación con dirección a la isla.

650 mil cubanos viven en Miami y están siempre a la expectativa acerca de las especulaciones sobre la salud de Castro.
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