MIAMI, EE.UU.
EFE.-
El Diario de Hoy
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Las autoridades de Miami han revisado y puesto al día los planes
de contingencia para el día que Fidel Castro fallezca, después
de los rumores del pasado fin de semana sobre la supuesta muerte del dictador
cubano.
El plan, que se revisa periódicamente, pretende establecer una
serie de medidas para controlar a los miles de exiliados cubanos que se
prevé se lancen a las calles para celebrar la muerte de Castro.
Asimismo, se trataría de controlar y evitar en su caso el previsible
éxodo marítimo que pudiera producirse desde Cuba a las costas
de Florida.
Pero también se quiere impedir que los exiliados cubanos salgan
en yates y otras embarcaciones a recoger a sus familiares en la isla,
tal como sucedió en el éxodo del Mariel en 1980.
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Las autoridades de Miami han revisado y puesto
al día los planes de contingencia para el día que Fidel
Castro fallezca. Foto MIAMI, EE.UU.
EFE.- |
Por todo ello las autoridades podrían hasta cerrar todas las marinas
de la bahía de Miami y la de los cayos de Florida, y, como segunda
opción, decretar un bloqueo marítimo a la isla, para evitar
que entren y salgan embarcaciones.
Cambio de Gobierno
El plan de contingencia se llama Cambio de Gobierno en Cuba
y será el alcalde del condado, actualmente Alex Penelas, el responsable
de ponerlo en práctica, una vez se conozca oficialmente la muerte
de Castro, explicaron las fuentes.
Una vez que el alcalde autorice el plan, que verdaderamente pondrá
a Miami en un estado de emergencia, se iniciarán los operativos
y reparto de responsabilidades entre los servicios policiales locales,
estatales y federales, coordinadas por la llamada Oficina de Emergencias
del Condado Miami-Dade.
Una de las preocupaciones inmediatas será controlar las previstas
manifestaciones espontáneas de júbilo, especialmente en
caravanas de automóviles, que recorrerán las calles de Miami
antes que se conviertan en masas incontroladas y puedan crear disturbios.
Asimismo, las autoridades instarán a los dirigentes de los grupos
del exilio, a las emisoras cubanas y a líderes religiosos a que
pidan calma a la población.
Para lograr que el exilio se desahogue de una forma controlada, está
previsto convocar un acto masivo en un estadio, que podría ser
el de fútbol americano Orange Bowl, en el centro de Miami y el
mismo que alojó a miles de refugiados en los años 80.
Las autoridades son conscientes de que el centro de Miami quedaría
colapsado por las manifestaciones y que las consecuencias de ello serían
imprevisibles, salvo que se adoptasen medidas adecuadas de control.
Según los planes, la Fuerza Aérea y la Armada pondrán
en alerta a sus aviones de la base aérea de Homestead, en el sur
de Miami, y a la base naval aérea de Cayo Hueso, para evitar eventuales
secuestros de aviones de Cuba hacia Florida.
El gran desafío
El gran desafío para los estadounidenses será cómo
controlar el flujo marítimo que se espera hacia y desde la isla.
Las autoridades siempre han temido el día que muera Castro porque
podría acarrear un éxodo masivo e incontrolado de cubanos
hacia las costas de Florida, superior a los 125,000 que llegaron en el
Mariel y a los miles de la llamada crisis de los balseros
en 1994.
Y lo más difícil será controlar a los exiliados cubanos
que quieran zarpar a Cuba en cualquier embarcación con dirección
a la isla.
650 mil cubanos viven en Miami y están siempre a la expectativa
acerca de las especulaciones sobre la salud de Castro.
45 años de dictadura comunista