Luis Lainez
El Diario de Hoy
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Así, Silverio, el abanderado del Duque Verde y el Feudo Amarillo,
no tuvo empacho para mostrar sus canillitas enterradas en la negra arena
del Pacífico.
Almendráriz, un guerrero en retiro de la Dama de las Manos Azules,
hizo la pena a un lado para devorar, con la máxima velocidad posible,
todas las uvas que pudo. Y todo para que su rostro apareciera en la caja
mágica que hay en cada una de las viviendas de la Comarca.
El representante de su partido, Lito Magulla, ya no quiere competir con
El Patriarca por la veteranía.
Así que hundió la cabeza en una poción mágica
y se deshizo de los estragos de seis décadas. Al igual que Dago,
el hombre de voz grave en la Casa del Pueblo, su cabellera recobró
la lozanía perdida en el milenio pasado.
El campeón del Barón Rojo ha puesto a dormir una parte muy
importante de su vida. Ya no padece sobresaltos de enojo. Las dosis de
valeriana han ido en aumento, pero han dado frutos.
Bueno, ayer fue la excepción y destapó el cofre de la paranoia
para criticar a un heraldo dirigido por un antiguo aliado (y hoy enemigo
jurado, el Corcel Escarlata).
El Patriarca hasta ha recurrido a un grupo religioso para decir que cree
en Dios. Dijo que celebra la Navidad como todos en la Comarca, pero se
fue a tierras aztecas durante la época.
Tony Cejas dejó las comodidades de su vida cotidiana para llevar
su mensaje hasta los parajes más apartados.
No le importó sentarse en el suelo y, ante la mirada atónita
de muchos heraldos, enterrar el diente a un ave asada. No hubo piedad
ni delicadeza. Sólo hubo hambre, y nada más. Entonces sí
parecía un verdadero miembro del Club de Niños Pobres del
Escalón General.
El adalid del Caballero Tricolor hasta ha negado uno de sus gustos más
íntimos: el sabor incomparable del tabaco cultivado en la isla
del Tirano del Caribe.
Esto apenas empieza. ¿Se imagina qué pasará cuando
falte un mes para ir a las urnas?