Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Habrá cerca de 100 personas que han pasado gran parte de su vida
en las maras 18 y Salvatrucha trabajando juntos. De ellos dependerá
que la cuenca del río Paz mejore a mediano plazo.
Ex mareros serán contratados de forma escalonada para impulsar
un ambicioso proyecto de conservación de suelos y reforestación,
como parte de un proyecto que se desarrolla con fondos de la Organización
de Estados Americanos.
Se buscan dos propósitos, uno es precisamente recuperar las condiciones
ecológicas óptimas en el sector. El otro, dar una oportunidad
a quienes buscan alejarse de las pandillas.
 |
| Geovanni Argueta, de la MS, pidió al subinspector
Saúl Bojórquez, de la PNC, que ayude a sus compañeros.
Foto EDH |
El proceso
Mario Alexander es un salvatrucho desde que tenía 6 años.
Hoy es mayor de edad y tiene muchos deseos de convertirse en una persona
útil a la sociedad.
Es, como muchos otros, una víctima de la desintegración
familiar. Siempre he vivido con mi ruca, mi padre vive, pero no
quiero saber nada de él, indica.
Él cambiará la vida de maras por otra en la que su principal
misión será proteger la Naturaleza.
Le acompañan en la primera fase, 18 miembros y ex pandilleros de
las dos maras más conflictivas del país. Están preparados
para trabajar en equipo.
Ayer todos se reunieron en el beneficio El Mono, de San Sebastián
Salitrillo. Ahí, representantes de la Comisión Salvadoreña
Antidrogas y la OEA les explicaron los alcances del proyecto.
En los primeros 3 meses, a partir del lunes anterior, desarrollarán
obras de conservación en la cuenca del río Paz. En ello
trabajarán 35 jóvenes que recibirán el salario mínimo.
Posteriormente otros grupos serán contratados. La meta es recuperar
los 70 kilómetros de territorio salvadoreño que cruza el
río, así como parte de la costa pacífica en Occidente.
Pero de manera simultánea, los participantes serán orientados
en prevención del consumo de drogas, recuperación de valores
cívicos, éticos, morales y religiosos.
Los organizadores esperan así formar agentes multiplicadores y
estimular líderes comunitarios.
Varios de los asistentes al inicio del programa están convencidos
de que funcionará. Los ex pandilleros hablaban de la oportunidad
que reciben y llamaron a las autoridades a apoyar a otros que, como ellos,
permanecieron en caminos de violencia por mucho tiempo, pero que sólo
esperan una opción para salir de las pandillas.
Ellos tienen mucho positivo que ofrecer a la sociedad y merecen
una vida sin miedo ni ansiedad, consideró ayer Rogelio Sotela,
de la OEA.
Listos para reforestar
Los insumos están preparados para iniciar la siembra
- Son 10 mil arbolitos los que se plantarán en la primera fase, que
durará 3 meses.
- Entre ellos incluyen Cortez Blanco, Cortez Negro, ceibas y otros que alcanzan
gran tamaño.