Joaquín Villalobos*
Oxford, Inglaterra.
El Diario de Hoy
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Recientemente
el FMLN adoptó lo que en inteligencia se conoce como medida
activa, al publicar un documento sobre la coalición CDU-PDC.
Las últimas encuestas le dan un aumento de puntos al Frente que
resultan de la pobreza, retraso y falta de agresividad en la campaña
de la coalición.
La publicación del documento se proponía evitar un cambio
de estrategia del CDU-PDC que revirtiera esa situación.
El FMLN y la coalición dependen de los mismos votos, ya que difícilmente
pueden conquistar votos conservadores de ARENA o motivar votantes apáticos.
Técnicamente es Tony Saca, por su popularidad en el deporte y en
los medios de comunicación, quien tiene más posibilidades
de captar votantes apáticos, ya que los otros candidatos son políticos
tradicionales.
En política electoral, el polo opuesto es el enemigo de referencia
(derecha-izquierda), porque los enemigos reales son los que pelean por
el mismo espacio. La coalición y el FMLN deben suponerse como enemigos
reales, y ARENA, como enemigo de referencia. Esto produce lo que se conoce
como batalla por voto útil, que es la lucha para definir
quién es mejor para enfrentar al contrario. El Frente necesita
mostrar a la coalición como opción inútil por débil
y la coalición necesita mostrar al FMLN como opción inútil
por inviable. Al parecer, esta batalla la está ganando el Frente
y su intención sería debilitar al CDU-PDC, incluso buscando
la unidad con éste frente a ARENA. Esto transformaría la
supuesta relación de competencia existente en una relación
de cooperación. En esa condición, la fuerza más débil
se convierte en apéndice político de la otra, algo similar
a la relación ARENA-PCN.
Las elecciones siempre se polarizan entre dos fuerzas, que para posesionarse
y preservar su posición chocan con su contrario, es por esto que
suele decirse que el centro es un espacio gris. Cuando ARENA y el FMLN
se atacan de forma prioritaria, se dan ventaja ante terceros, porque al
mismo tiempo que se disputan votantes indecisos, convierten a su adversario
en el principal receptor de los votos que ya están definidos en
su contra. En política electoral, los silencios y los abrazos del
adversario debilitan y sus ataques dan fuerza.
Pero, polarización electoral y extremismo político son cosas
distintas y, en este último sentido, el centro es siempre una posición
rentable, ya que la gente rechaza el extremismo. ARENA tiene ventaja por
haberse transformado en fuerza de centro-derecha, mientras la oposición
es débil por estar dominada por el FMLN que se mantiene en la extrema
izquierda.
Los fracasos del Partido Demócrata y del Movimiento Renovador generaron
en la oposición la creencia de que es errado atacar políticamente
al Frente. Esos fracasos resultaron de pretender inventarse partidos nuevos
comenzando de cero, en un escenario de posguerra controlado por marcas
políticas consolidadas. Esto último, más los residuos
de izquierdismo, los infiltrados del Frente y la idea de que es más
importante unirse para sacar a ARENA del gobierno, que desplazar al Frente
de la oposición para poder ganarle a ARENA, han generado temor
de atacar al FMLN. Los que publicaron el documento mencionado al inicio,
apuntaban a ese temor para facilitarle al FMLN la cooptación de
la coalición.
El FMLN dominado por los comunistas representa el mayor deformante de
nuestro sistema político; por un lado, sabotean los gobiernos de
ARENA y, por otro, impiden crear una oposición capaz de competirle.
Esto reduce la productividad de la política nacional, genera frustración
y debilita nuestra democracia. En España, Chile, Brasil, Colombia
y muchos otros países, el fortalecimiento del centro-izquierda
ha pasado por enfrentar y convertir a los extremistas y comunistas en
minoría, sin excluirles del sistema. En El Salvador tienen la hegemonía
y existen sectores de centro-izquierda que no se mueven, sin antes olfatear
los pasos de Handal.
ARENA, además del monopolio de influencia sobre el sector privado,
tiene hegemonía política en el polo conservador y una institucionalidad
partidaria que le permite prescindir de caudillos, adaptar su programa,
cambiar la dirección del partido cuando lo necesita y hasta escoger
candidatos presidenciales de diferentes generaciones y orígenes.
La oposición por su parte continúa dividida, con los mismos
dirigentes y sin una fuerza hegemónica viable que pueda imponerse,
o un liderazgo con suficiente energía para cohesionar y acabar
con la fragmentación que existe.
Si la oposición pudiera unirse toda en un solo partido, o en dos
en una alianza encaminada a la fusión, sería distinto, pero
eso es política ficción. La derrota de Handal, la debilidad
del CDU-PDC y posibles nuevas divisiones en el FMLN, o la continuación
de una unidad de conveniencias en éste, harán persistir
en la oposición un equilibrio improductivo de debilidades orgánicas,
inviabilidades políticas, choque de vanidades, fragmentación
conflictiva y envejecimiento político y biológico de sus
dirigentes.
El FMLN quizás tenga éxito en derrotar y acabarse al CDU-PDC,
pero una elección ARENA FMLN con Handal como candidato se convertirá
en un choque ideológico que movilizará toda la energía
conservadora de nuestra sociedad para derrotar a Handal, tenga los aliados
que tenga. Handal necesita aliados para acabar con sus competidores en
la oposición y perder fortalecido.
Lo más probable entonces es que ARENA, además de ganar estas
elecciones, también gane las de 2009, no obstante que la oposición
mantenga muchos diputados y alcaldías, lo cual, por otro lado,
obligaría a ARENA a dar más importancia a lo social.
Como lo dijo un socialista italiano, el poder no desgasta, lo que
desgasta es estar en la oposición". Un nuevo gobierno de ARENA
significaría cinco años más de desgaste y crisis
en la oposición y veinte sin que ésta haya logrado llegar
al gobierno. El poder estabiliza y sólo se aprende a gobernar gobernando.
La pregunta del millón de dólares es entonces: ¿Habrá
una alianza del CDU-PDC con el FMLN en caso de una segunda vuelta, sí
o no?, la respuesta a esta pregunta define las perspectivas de estabilidad
en el largo plazo de nuestra democracia y establece quién está
supeditado a quién en la oposición. Es impresionante que
una posición tan decadente como la de Handal tenga todavía
tanta fuerza. Los conflictos de hegemonía en la izquierda terminaron
dándole a Schafik una autoridad que no tiene. Ahora abusa de una
democracia que rechaza y está destruyendo a una izquierda que no
resultó de su esfuerzo, sino del que realizaron los que de verdad
combatimos, cuando de verdad mataban.
La posición de Handal históricamente ha ayudado a la derecha,
ha sido oportunista, inconsecuente, políticamente torpe, e ideológicamente
inflexible. Pero está encubierta con una habilidad politiquera
para presentarse como el referente de la izquierda del que nadie puede
distanciarse, so pena de ser calificado como traidor. Esa politiquería
y la violencia cobarde que fomentan los militantes comunistas en las calles
y hasta en secuestros en los que han aparecido involucrados ya no como
guerrilla, sino como mafia, mantienen un clima de temor y confusión
en la oposición. Por ello, hoy por hoy, por miedo o por lo que
sea, Handal es un verdadero padrino en la oposición.
*Columnista de El Diario de Hoy.