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El Diario de Hoy
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Hewitt logró su pase a la siguiente ronda después de que
su rival, el estadounidense Cecil Mamiit, tuviera que retirarse lesionado
por un golpe con la silla del árbitro del partido.
El australiano, que está imbatido esta temporada, ya vencía
por dos sets a cero, pero su buena forma parece favorecida además
por la suerte.
En Sydney, torneo que ganó la semana antes de llegar a Melbourne,
vio también como el holandés Martin Verkerk abandonaba en
semifinales y el español Carlos Moyá hacía lo propio
en la final.
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| Número uno - Andy Roddick, uno de los
favoritos, pasó sin sobresaltos la primera ronda en Melborune.
Foto AP |
Nunca me había pasado algo parecido, dijo Hewitt,
que acabó ganando por 6-2, 6-4 y 0-1. Estaba llevando bien
el partido, dos sets arriba. Habría sido difícil para él
remontar.
Mientras los dioses del tenis parecen sonreir a Hewitt, el suizo Roger
Federer, actual campeón de Wimbledon, se fabricó su propia
suerte pasando por encima de su rival, el estadounidense Alex Bogomolov,
por 6-3, 6-4 y 6-0.
Estoy feliz de haber empezado bien, ganar en tres sets en un buen
comienzo, dijo el número dos del mundo, que está disputando
el primer Grand Slam de la temporada sin entrenador.
Menos problemas pasó aún el español Juan Carlos Ferrero,
tercer cabeza de serie y campeón de Roland Garros, que se impuso
con facilidad sobre su compatriota Alberto Montañés por
6-0, 6-1 y 6-1.
La sorpresa de la jornada la dio el francés Cyril Saulnier, que
eliminó al argentino Guillermo Coria, quinto favorito, por 7-6
(9-7), 6-2 y 6-4. No se dejó sorprender el otro argentino entre
los favoritos, David Nalbandian, que despachó su debut ante el
brasileño Ricardo Mello con un 6-2, 6-1 y 6-4.
Entre las mujeres, la estadounidense Venus Williams empezó a despejar
dudas sobre su estado de forma tras más de siete meses sin jugar
arrasando en primera ronda a su compatriota Ashley Harkelroad por 6-2
y 6-1.
Fue tan emocionante, dijo la tercera cabeza de serie sobre
su retorno a las canchas recuperada de su lesión abdominal. No
había jugado ni un partido en mucho tiempo. Simplemente quería
hacerlo bien.
Tampoco tuvo problemas la segunda cabeza de serie, la belga Kim Clijsters,
que avanzó a segunda ronda a costa de la alemana Marlene Weingaertner,
quien el año pasado sorprendió en su debut a la estadounidense
Jennifer Capriati, entonces defensora del título.
El Abierto de Australia reparte 14,5 millones de dólares en premios
y puntos para las clasificaciones de la ATP y la WTA.