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Omar Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Diez años. Ese es el tiempo de que disponen los productores avícolas
de El Salvador y Centroamérica para desarrollar capacidad de exportar
a los Estados Unidos. De lo contrario, no estarán en posición
de aprovechar las oportunidades del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Así opina el presidente de la Asociación de Avicultores
de El Salvador (Aves), Agustín Martínez.
El empresario destaca que, en los primeros diez años de vigencia
del tratado, los países de la región no modificarán
sus aranceles actuales.
Para el caso de las partidas arancelarias más sensibles, los muslos
y las piernas de pollo, el gravamen es de 164%.
Si bien Estados Unidos gozará de una cuota libre de aranceles desde
el inicio, ésta no podrá superar el equivalente al 5% de
la producción nacional de cada país.
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| Competitividad es la herramienta que tendrán
que implementar los avicultores, para lograr mayores beneficios. Foto
EDH |
Martínez concluye que como país, tenemos una muy
buena condición hasta el año once, cuando empieza el proceso
acelerado (de desgravación). Pero, en ese tiempo, nosotros tenemos
que haber construido todo el andamiaje para poder exportar.
Un mercado difícil
Hasta la fecha, ningún país de Centroamérica exporta
productos avícolas a Estados Unidos. De hecho, el grupo de naciones
autorizadas en el mundo para hacerlo no sobrepasa las cinco.
Aunque el arancel que se cobra es bajo, los norteamericanos cierran el
mercado aplicando estrictas medidas sanitarias.
Sin embargo, el presidente de Aves dice que los países centroamericanos
ya han dado pasos importantes para conseguir la admisibilidad.
El Salvador, por ejemplo, ya es considerado libre de las cuatro enfermedades
avícolas que son restrictivas del comercio. Estas son: el newcastle,
la salmonelosis, la influenza aviar de alta patogenicidad y la laringotraqueitis
infecciosa.
Pero lo que falta por hacer, según Martínez, impone retos
tanto a las empresas como a los gobiernos.
Los desafíos
Una de las tareas pendientes para Centroamérica es la instalación
y puesta en funcionamiento de laboratorios capaces de certificar que los
productos cumplen con las medidas sanitarias exigidas por Estados Unidos.
Martínez añade que se necesita adecuar los programas sanitarios
de control de enfermedades a los que exigen los norteamericanos.
También hace falta homologar algunos reglamentos sanitarios
y de inocuidad. Estos deben ser equiparables para los países de
Centroamérica entre sí, y para la región frente a
Estados Unidos. Lo que se trata de conseguir es que lo que tiene validez
legal y sanitaria en Centroamérica, también la tenga en
Estados Unidos.
¿Cuánto tendría que invertir el sector avícola
de El Salvador para hacer estos cambios? El presidente de Aves responde
que esa cifra no ha sido calculada.
Si una década después de la entrada en vigencia del TLC
los avicultores no se han convertido en exportadores a Estados Unidos,
su situación será complicada.
A partir del año once, la región comenzará a bajar
sus aranceles de manera escalonada. Entre el año once y el catorce,
la tasa se reducirá en un tercio.
Luego, en los siguientes cuatro años, el arancel llegará
a cero para todas las partidas del sector.
Eso significa que 18 años después de la entrada en vigencia
del TLC, el mayor exportador de productos avícolas del mundo podrá
vender al mercado regional sin pagar aranceles.
Encuentro regional
Dirigentes avícolas de Centroamérica se reunirán del
28 al 30 de enero, en Atlanta (Georgia), con motivo de la Exposición
Internacional de Aves de Corral.
- El evento es la feria anual más importante del sector en todo el
continente americano, según dijo el presidente de Aves, Agustín
Martínez.
- Los representantes de Centroamérica aprovecharán para elaborar
un plan de trabajo de las tareas pendientes para darle continuidad al cierre
del TLC con Estados Unidos.
- Martínez dijo que ya se se tiene pactados encuentros de la Federación
de Avicultores de Centroamérica y el Caribe (Fedavicac).
- La Comisión de Sanidad Aviar retomará la tarea de armonización
de reglamentos sanitarios, actualmente en suspenso.
- Adicionalmente, los empresarios aprovechan para actualizar sus conocimientos
en materia de vacunas, concentrados, producción de pollos y huevos,
e infraestructura para granjas.

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