Londres
Reuters.
El Diario de Hoy
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Tres semanas antes de que se reúnan sus máximas autoridades
financieras en Florida, la tentación para el G-7 podría
ser la de no decir nada al concluir el encuentro, para no arriesgarse
a repetir lo ocurrido en Dubai en septiembre, cuando emitieron un comunicado
que algunos consideraron torpe.
Si se sostiene la modesta recuperación del dólar frente
al euro de esta semana, los países del G-7: Estados Unidos, Japón,
Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá, podrían
optar por no abrir la boca.
Pero los expertos del mercado advierten que si guarda silencio, el G-7
se arriesga a dar una imagen de apoyo al fuerte descenso que ha tenido
el dólar en los últimos meses y con ello alentar a que la
depreciación prosiga.
Es posible que las dificultades para redactar una declaración
signifiquen que veamos uno de los menos memorables comunicados del G7
de los últimos tiempos, dijo Avinash Persaud, director del
fondo cambiario Global Asset Management.
Coordinación
Los ministros de finanzas y los jefes de los bancos centrales del G-7,
que desde hace 20 años se han puesto de acuerdo para realizar intervenciones
en los mercados y así corregir movimientos extremos en las grandes
divisas del mundo, se reunirán el 6 y 7 de febrero en Boca Ratón,
Florida.
Los viceministros del G-7 se reunirán en Bruselas el 26 de enero
para preparar la agenda.
Conscientes de las intervenciones coordinadas que ha hecho el G-7 en el
pasado, la última vez para comprar euros en septiembre del 2000,
los operadores cambiarios y los analistas analizan todos los detalles
y matices de los comunicados del grupo.
Esta vez, son pocas las probabilidades de una intervención.