Washington
Reuters
El Diario de Hoy
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Los ministros de Agricultura de Estados Unidos, México y Canadá
se reunieron el viernes en Washington para diseñar reglas uniformes
de producción de carne bovina, como una forma de controlar la propagación
de la enfermedad de las vacas locas, que ha paralizado las exportaciones
de carne de Estados Unidos y Canadá.
La frontera mexicana será abierta a la carne de Estados Unidos,
tan pronto como Estados Unidos implemente la medida que han ofrecido y
eso satisfaga a los funcionarios mexicanos, dijo Usabiaga en una
rueda informativa con sus homólogos de Estados Unidos y Canadá.
El subsecretario de Agricultura de Estados Unidos, J.B. Penn, dijo a periodistas
que "no debería pasar mucho tiempo" hasta que México
permita nuevamente la entrada de carne de EE.UU.
Compras
México, el segundo mayor comprador de carne Estados Unidos, prohibió
la importación de carne y de bovinos en pie provenientes de ese
país luego de que el 23 de diciembre se descubriera un caso de
vacas locas en una vaca lechera del estado de Washington, el primero en
Estados Unidos.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas
en inglés) impuso una serie de nuevas reglas de sanidad alimentaria
con la esperanza de que estas medidas reafirmen la confianza de los consumidores
sobre que la carne estadounidense es inofensiva.
Las medidas incluyen la prohibición de destinar al consumo humano
los tejidos del sistema nervioso central del ganado adulto y la carne
de vacas con heridas que les impidan caminar.
Usabiaga dijo que los dos países se volverán a reunir este
martes.
para analizar una flexibilización de la veda.
Con optimismo, para finales de la próxima semana (...) veremos
los resultados de las medidas que ellos (Estados Unidos) han implementado,
dijo Usabiaga en una entrevista con Reuters.
Sin embargo, Usabiaga no comentó que productos cárnicos
de Estados Unidos podría volver a aceptar México.
México permite la importación de cortes de carne sin hueso
y de animales de menos de 30 meses, pese a que ese país reveló
en mayo del 2003 la aparición de un caso del denominado mal de
las vacas locas.