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En venta, restos de Iglesia Concepción

Sta. Tecla. Pocos fieles mostraron interés por los vitrales, balcones y otros objetos.

Publicada 19 de enero 2004, El Diario de Hoy

Franklin Zelaya
El Diario de Hoy

metro@elsalvador.com

La venta de materiales de valor histórico, sentimental y espiritual de la antigua Iglesia Inmaculada Concepción se ha convertido en una alternativa para la obtención de recursos con los cuales construir el nuevo edificio.

Puertas, balcones, vitrales y demás piezas que formaron parte de la iglesia de madera, fundada en 1854, por monseñor Tomás Pineda y Saldaña permanecen en el suelo, a un costado del parqueo de la iglesia provisional, con un precio simbólico que oscila de 10 a 50 dólares.

A pesar de la necesidad de las autoridades por obtener fondos, la apatía y distanciamiento de los fieles católicos que salían de la misa era notable.

“Están muy sucios, aunque sea los hubieran lavado con una manguera”, comentó una señora, quien rápidamente se volteó y se perdió en la muchedumbre.

Entre las 8:00 y 10:00 de la mañana, pocas personas se habían interesado por las partes de la iglesia que el terremoto de 2001 convirtió en reliquias.

La falta de preparación de los objetos, además de la poca visibilidad de los mismos, hizo que esta primera jornada fuese poco exitosa.

Entre las piezas que resistieron a los sismos y a las adversidades del tiempo se cuenta una pequeña anda de madera, utilizada desde la fundación del templo.

Nuevo templo

Con el dinero recaudado en la venta de objetos, las autoridades eclesiásticas pretenden autofinanciar una pequeña parte de la nueva estructura, cuyo costo está estimado en un millón de dólares.

El proyecto del templo que se va a edificar en el mismo terreno comprende un espacio de dos mil metros cuadrados y una capacidad para albergar a cerca de 1,200 feligreses.

Como días atrás adelantó monseñor Rogelio Esquivel, párroco de la iglesia, también se realizan otras actividades, como la venta de un metro cuadrado de espacio a $350. Este tipo de actividades comenzó en diciembre pasado.

Hasta la fecha, unos 500 fieles han comprado su pedacito de templo. La meta, sin embargo, es llegar a 2,000 en las próximas semanas, para finalizar las obras de un templo, que esperan esté terminado en diciembre de este año.

Además, los feligreses también participan en la venta de pupusas y otros platillos típicos para recaudar fondos.

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