BAGDAD, IRAQ
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.
El Diario de Hoy
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No menos de 25 personas, dos estadounidenses y el resto iraquíes,
murieron ayer al explotar un vehículo todoterreno cargado con 500
kilos de explosivos en las cercanías de la sede de la Autoridad
Provisional de la Coalición en Bagdad.
Según un portavoz estadounidense, la explosión se produjo
en la entrada de las oficinas del administrador de EE.UU. para Iraq, Paul
Bremer.
Además, hay 131 heridos. El jefe de la Policía de Bagdad
eleva a 35 los muertos.
La explosión sucedió en la entrada de un antiguo palacio
presidencial de Sadam Husein y que hoy es utilizada por los aliados.
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| Un hombre auxilia a un civil herido momentos
después de las explosiones. Foto AP |
En concreto, la bomba estaba colocada delante de las oficinas del administrador
estadounidense para Iraq, Paul Bremer. Estos edificios están en
la denominada zona verde, un perímetro de seguridad
que delimita las bases y edificios de los aliados en Bagdad.
Según indicaron fuentes militares estadounidenses, además
de los 25 muertos, unas 130 personas han resultado heridas de diversa
consideración, entre ellas algunos soldados de la coalición.
Los dos muertos de nacionalidad estadounidense eran civiles que trabajaban
para el Departamento de Defensa.
Jamás volver
Oí un fuerte estallido y me caí al suelo, cuenta
Hamid Hawam, quien sólo sufrió heridas leves en la cabeza.
Entonces vi coches ardiendo, muchos heridos y mucha sangre.
Los gritos de socorro se elevaban en el aire, las ambulancias no lograron
al principio atravesar el caos.
Coches privados que pasaban por el lugar recogían a los heridos
para llevárselos al hospital.
Hace diez días, Hawam, padre de dos niños procedente de
Babil, a 80 kilómetros al sur de Bagdad, consiguió trabajo
como limpiador en la sede de la administración estadounidense en
Bagdad.
Ante la puerta, soldados estadounidenses y miembros iraquíes de
la seguridad registran cuidadosamente a los empleados iraquíes
como él en busca de armas o artefactos explosivos. Una tarea que
lleva su tiempo.
Unos cien hombres y mujeres esperaban también el domingo a poder
entrar, y como siempre tuvieron que hacer cola durante más de una
hora.
Horas después de la explosión, Hawam seguía en estado
de shock.
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| Un hombre corre frente a varios vehículos
en llama. Foto AP |
Jamás volverá aquí, afirma Hawam. No,
ni siquiera voy a regresar a Bagdad. Echará de menos los
5.000 dinares (3.7 dólares) que ganaba al día con los estadounidenses.
Ese fue precisamente el motivo por el que aceptó el trabajo, después
de pensarlo seriamente.
Monstruoso
El administrador civil estadounidense en Iraq, Paul Bremer, condenó
el domingo el atentado perpetrado contra una fila de personas que esperaban
ante la puerta de la sede de la administración norteamericana en
Bagdad, acto que calificó de monstruoso.
El acto terrorista es una muestra más de las asesinas y cínicas
intenciones de los terroristas de soterrar la libertad, la democracia
y el progreso en Iraq, afirmó Bremer en una declaración
distribuida en Bagdad tras el atentado.
Una vez más han sido iraquíes inocentes los asesinados
por estos terroristas en un acto de violencia sin sentido, agregó
Bremer.
Nuestro plan de traspasar el poder a un nuevo gobierno iraquí
en julio de este año sigue sin cambios. El 1 de julio, la
administración civil dirigida por Bremer pretende entregar la soberanía
del país a un gobierno de transición iraquí.