Mario González
El Diario de Hoy
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Tito
Carías tenía el espacio juvenil radial quizá más
emblemático en los 60 y los 70: el Club de los Discjockeys.
Un vistazo a los mejores programas o la Tanda de entonces
como les dirían Les Luthiers nos lleva a Las Once del Once
de La Femenina y al Laboratorio de mezclas de la Mil80, donde destacaba
la voz de Adalberto Melara.
La YSU tenía una variedad de programas como los tríos después
del mediodía, Los tres de las tres y las Rancheras
que dan cólera a las 5:00 de la tarde. Pero no se quedaban
atrás Dimas y Gestas (uno de ellos fue asesinado en los 80), con
su frase ¡qué carambadas son estas!, y el Che
Garufa, el mismo del zapato cuadrado. Entre sus locutores
más destacados estaban Aída Mancía, Mauricio Morataya
y Ángel Salvador Escobar Tobby.
Esta radioemisora competía en noticiarios con la KL y la Cadena
Central, la primera con la voz de Carlos Samayoa Martínez, la segunda
con Raúl Beltrán y la tercera con René Hurtado y
Carlos Ovidio Linares.
La KL tenía desde entonces sus sempiternas noches de tríos
y poemas con la voz privilegiada de Alfredo Aguilar Umaña, y el
clásico de Las Grandes Orquestas del Mundo, que al
principio era transmitido por las noches, sin faltar el programa de Crisantemina
Siempreviva Ipecacuana. Un espacio similar transmitía el
Circuito, La alcaldía de mi pueblo, con el recordado
Paco Loucel y Chusito Pocasangre, el bachiller Cascarita.
La Cadena Central destacaba desde entonces con las Inmortales de
Pedro Infante, con Enrique Salguero. (Una de las que yo más
disfrutaba escuchar era 200 horas de vuelo). Si hablamos de
buenos declamadores, no podemos dejar de mencionar a J.C. Piedrasanta,
con su estupendo Recital de los miércoles en la YSAX.
Guillermo Joaquín Cuéllar, del conjunto Exceso de
Equipaje, tenía un programa de música latinoamericana
en la YSAX. Le llamaba Qué pasa en el mundo, en tanto
que también el Circuito hacía lo propio con su Cancionero
folklórico latinoamericano, con lo mejor de Mercedes Sosa,
Eduardo Falú e Illapu para mencionar algunos. Posteriormente, en
los 80, La Femenina transmitió su vivencial Latinoamericanto,
presentado por Daniel Rucks. Radio El Mundo presentó por un tiempo
Temas espectaculares del cine, con los soundtracks
de las mejores películas de todos los tiempos. La Radio Señorial
tenía el Disco de Oro, con un éxito del recuerdo
que transmitía tres veces al día. Willie Maldonado hacía
lo propio en La Femenina con el microespacio de Las grandes viejas,
pero buenas.
Aída Mancía presentó por muchos años en la
Radio Nacional El Salvador y sus artistas, con lo mejor de
la farándula local. La Romántica premiaba a los radioescuchas
que escogieran la música con su Programador romántico.
No eran la panacea, pero había mucha creatividad y deseo de hacer
bien las cosas. Seguiremos con la TV.