Antolín Escobar
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Al frente de la investidura, se encontró monseñor Romeo
Tobar, obispo de Santa Ana, ante la atenta mirada de centenares de feligreses
y autoridades militares, funcionarios de gobierno, entre otros invitados.
Monseñor Luis Morao Andrezza comenzó su rito de ordenación
a las diez de la mañana, el sábado pasado.
Una hora y media después, era el nuevo obispo auxiliar de monseñor
Tobar, en la Catedral santaneca.
De acuerdo con la normativa católica, el obispo tiene el cometido
de anunciar al mundo la esperanza partiendo de la predicación del
Evangelio, y le corresponde, en particular, la tarea de ser profeta, testigo,
servidor de la esperanza e infundir confianza.
Desde Italia
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| Monseñor Luis Morao Andrezza recibió
oficialmente el cargo de obispo auxiliar de la Diócesis de
Santa Ana. Foto EDH |
¿Pero quién es el nuevo obispo? Luis Morao Andreazza nació
en Vedelago, Treviso, Italia, el 26 de junio de 1939. Hizo sus estudios
primarios en esa ciudad y a los 11 años entró en el seminario
Franciscano de Chiapo, en Vicenza, Italia y aceptó la profesión
solemne en la vida religiosa franciscana.
El 17 de septiembre de 1964, fue ordenado sacerdote en Verona. Luego,
el 29 de julio de 1966, se le ordenó partir como misionero a las
islas Filipinas, pero más tarde, por orden de los superiores, volvió
a Italia.
Después es enviado como misionero a Guatemala, el 10 de diciembre
de 1985. Ejerció su ministerio primero en Patulul, Suchitepéquez
y en Puerto Barrios, Izabal. Sin embargo, nuevamente los superiores le
trasladaron al departamento de San Miguel, en El Salvador, en 1988.
El religioso desempeñó el cargo de párroco del Oratorio
San José hasta el mes de octubre de 1997. Ahí fundó
la emisora católica Radio Asís.
Asimismo se hizo cargo del orfanato Aldea Infantil San Antonio, donde
en la actualidad hay más de cien niños.
El 19 de junio de 1997, el Papa Juan Pablo Segundo le nombró Administrador
Apostólico del obispo castrense de El Salvador, una diócesis
muy peculiar, que cuida del bienestar moral y espiritual de los militares
y sus familias, como también de la Policía Nacional Civil.
Finalmente, el 12 de noviembre del año pasado, el Papa le nombró
obispo auxiliar de la diócesis de Santa Ana.