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Tras la reconstrucción del templo El Calvario

Ahuachapán. La asistencia espiritual será una prioridad. La otra, superar los daños que los terremotos causaron a la edificación religiosa.

Publicada 19 de enero 2004, El Diario de Hoy

Roberto Zambrano
El Diario de Hoy

elpais@elsalvador.com

Llega de Chalchuapa, Santa Ana, de un templo que tiene el mismo nombre y con dos metas claramente definidas.

Una es absolutamente espiritual, la obra con una fuerte base material, aunque siempre enfocada a la religión.

Alejandro Palucha, sacerdote por varios años del templo El Calvario, en Chalchuapa, fue asignado párroco del templo del Divino Redentor, o El Calvario, en la cabecera departamental.

Buscar fieles y dinero son sus metas. La primera para transmitir el mensaje religioso. La segunda para reconstruir el edificio de la parroquia, que resultó dañado por los terremotos.

Será un esfuerzo grande, ya que se necesitan no menos de 600 mil colones. Pero Palucha cree en el apoyo de la comunidad, la empresa privada y organizaciones amigas de otros países, especialmente en Alemania.

“Es una obra del pueblo y con la unidad que nos caracteriza debemos trabajar para hacerla”, expresó.

A su juicio, en la medida que cada fiel colabora, aprende a valorar el esfuerzo de impulsar el proyecto.

Al reconstruir, una de las especificaciones será conservar la fachada original. En el interior, los cambios serán significativos.

El sacerdote expresa que elaboran un proyecto para presentarlo a la Iglesia Católica alemana, a otra fundación católica y a la comunidad.

Confía en la organización de un comité de fieles que tendrá a cargo la sensibilización de los feligreses para apoyar el proyecto.
Él está optimista. Desde que llegó al templo cuenta con mucha colaboración y encontró a muchas personas solidarias que ya trabajan en la recaudación de fondos.

Palucha ha tenido mucho trabajo. Se esfuerza por darse a conocer con las comunidades que integran su parroquia y son frecuentes las visitas a cantones y comunidades rurales de la zona norte del municipio, donde ofrece asistencia espiritual. “La gente con sencillez y pobreza demuestra su amor a Dios y a los sacerdotes. Eso nos compromete...”, consideró.


Un sonsonateco
Alejandro Palucha es el clérigo que dirige la parroquia El Calvario. Es originario de San Antonio del Monte, Sonsonate
- Estudió en la escuela República del Líbano y en el Instituto Thomas Jefferson, de Sonsonate.
- En 1972 ingresó al Seminario Diocesano de Santa Ana y al Instituto Nacional de Santa Ana, para estudiar bachillerato.
- Se incorporó al Seminario San José del a Montaña y se ordenó de sacerdote en 1980.
- Ha sido párroco en Candelaria de La Frontera, San Antonio del Monte, Juayúa, Metapán, Santa Ana y Chalchuapa.
- Es asesor eclesiástico de Encuentros Conyugales y de la Renovación Carismática.


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