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Experimento en el Oriente

Limeño dejó ir una ventaja de 2-0. Balboa demostró carácter

Publicada 19 de enero 2004, El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
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Jorge “Chiqui” García reconoció que “la dejó ir”, que su equipo bien pudo ganar el encuentro, pero que el partido era un ensayo y había que probar a sus jugadores y a los prospectos.

Fue así que perdió una ventaja de dos goles y terminó con diez hombres dentro de la cancha, ante la expulsión de Elmer “El Pando” Martínez al 56’, con la defensa multiplicándose para no caer en casa.

García mandó al inicio un equipo bien plantado en la zona baja y fuerte en la línea ofensiva.

Salió con las novedades de Carlos Escalante y Magdonio Corrales, sumados a Josué Nahum Galdámez, el más incisivo en el frente gallero.

Francisco Fuentes de Limeño disputa el balón con un jugador de Balboa durante el juego amistoso entre ambos equipos, finanlizando con un empate a dos goles. Foto: EDH/Arturo Silva

Mientras, Balboa se vio muy bien los primeros diez minutos en las legadas a la meta de Santos Rivera, con Roberto Vásquez y Manuel “El Black” Martínez.

Mas cuando Balboa era mejor en la ofensiva, Limeño picó con un contragolpe. Saque largo de manos de Santos a los pies de Orvin Cabrera, pared con Corrales y pase a Nahum, quien le metió a la pelota la parte interna del pie izquierdo para firmar un golazo. Imposible para Shafick Chávez.

Sin un “cerebro”

Conforme los minutos transcurrieron quedó en evidencia que Balboa carece de un armador, de un jugador que alimente a la delantera.

Al cierre de la primera mitad, García sacó a diez de sus jugadores (sólo quedó Elmer) y en un nuevo contragolpe encontró el 2-0 al 48’, después de un testarazo de Gabriel Kinjo que encontró la complicidad del meta Mosquera, quien terminó de hundir la pelota en las redes.

Pero, tres minutos más tarde, los atuneros encontraron el primero de sus tantos. El brasileño Luciano Álves disparó desde el borde del área un pelotazo que cruzó las piernas de los defensores y la estirada del recién ingresado Cristian Reyes.

Luego, el empate llegó al 83’, como merecido premio a una genialidad del juvenil José Reyes, quien jaló las marcas y entregó la pelota para que Fidel Bonilla venciera al tercer portero de Limeño, Walvin Zetino.

Al final, quedó demostrado que le funcionaron los cambios al DT atunero, Óscar Benítez, quien acertó al enviar en los últimos minutos a Reyes, Bonilla y Marcelo Larrosa (hermano del uruguayo Darío Larrosa, de Águila), quien oxigenó la media cancha rojinegra.

El regreso de dos pródigos

Todo apuntaba a que Magdonio Corrales volvería a vestir la camisola del Atlético Balboa. Así lo confirmó a mediados de la semana pasada el gerente del equipo churiero, Ricardo Sosa. Pero el jugador se decidió por volver al equipo que lo promovió en el fútbol salvadoreño: el Municipal Limeño.

Conforme los minutos transcurrieron quedó en evidencia que Balboa carece de un armador, de un jugador que alimente a la delantera. Foto: EDH/Arturo Silva

Ayer, Magdonio fue clave en los primeros 45 minutos de su equipo. Mostróque se entiende con el argentino Carlos Escalante y que junto a Josué Galdámez pueden hacer daño.

“Aquí estoy bien. Allá (en Balboa) no tenían nada que perdonarme, yo cumplí y la verdad es que pienso que debo jugar con un equipo que aspire a estar entre los primeros cuatro. Esta es mi casa y ya arreglé mi situación”, comentó Magdonio al final del encuentro.

También volvió al equipo el cancerbero Santos Noel Rivera, quien en el campeonato anterior fue suspendido por supuestos actos de indisciplina y por ser una mala influiencia para sus compañeros. Según comentó el directivo del equipo Ever del Cid, el jugador y el club llegaron a un arreglo.

Feria de caras extranjeras

Tanto Limeño como Balboa se decidieron a probar cuanto extranjero pidió una oportunidad. En la cancha hubo suficientes jugadores foráneos como para armar un equipo.
Balboa probó a su meta colombiano, Juan Carlos Mosquera, a los hondureños Ernesto Aquino y Ronald Rosales, así como a los brasileños Luciano Alves, Jefferson Cardoso de Lima y Rafael Juliano Marcelino.

En el banquillo estuvieron el cafetero John Polo y el catracho Franklin Webster. Por cierto, el zaguero colombiano podía quedarse sin club para el Clausura 2004. El gerente porteño, Ricardo Sosa, confirmó que el jugador fue desinscrito del plantel. El jugador dijo que tratará de resolver la situación económico con el equipo, con el que tiene contrato hasta junio del año en curso.

Limeño, por su parte, alineó a los hondureños Eugenio Valerio y Orvin Cabrera (ex de Firpo), al brasileño Marcelo Barbieri, al colombiano Nito González (ex Balboa) y a los argentinos Gabriel Kinjo y Carlos Escalante.

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