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Los Ángeles, el nuevo destino de dulces Malú

Algunas ciudades de Estados Unidos y varios países centroamericanos son los prospectos de exportación, que se han trazado los empresarios de la dulcería Malú.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy


José Luis Henríquez
El Diario de Hoy

negocios@elsalvador.com

Luego de 20 años de luchar por lograr una posición de privilegio entre las tiendas, supermercados y centros comerciales de El Salvador, Dulces Típicos Malú quiere ahora vender sus productos en algunas ciudades estadounidenses y en varios países centroamericanos.

De hecho, la firma ya exporta a Washington y Nueva York, aunque maquilando sus dulces para otras marcas.

Pero, con la reciente negociación de un acuerdo de libre comercio con la Unión Americana, la firma pretende efectuar una inversión importante para comercializar su propia marca en Los Ángeles y Houston. Además, esta semana les visitará un comprador importante de Panamá.

La garrapiñada es uno de los dulces típicos con mayor demanda en el mercado. Foto EDH

Adicionalmente ya hay pláticas con empresarios interesados provenientes de Honduras y de Nicaragua.

Para este proyecto se deberá ampliar la planta de producción y se contratará más personal con la idea de aumentar el número de turnos en el proceso de fabricación.

Mensualmente la firma vende entre $8 mil a $10 mil y produce en promedio alrededor de 25 a 30 kilos diarios de cada línea.

En total, la empresa fabrica 16 líneas de productos entre los que se incluyen: leche de burra, quiebradientes, garrapiñada, maní descascarado, dulces de coco, de nance, de tamarindo, mazapán y dulce de leche, entre otros.

El propietario de la empresa, Mauricio Quintanilla, recordó que a inicios de la década de los 80 tenían un puesto de venta enfrente del parque 2 de abril (Hula Hula) el cual fue afectado por el terremoto, y les obligó a trasladarse a su actual local.
En ese entonces sólo producían tres variedades de dulce entre sus amigos, el cual era bastante demandado, y posteriormente comenzaron a vender sus productos en los supermercados.

Variedad
16

líneas de productos son distribuidos en supermercados y Estados Unidos.
Ventas
$10

mil mensuales en productos Malú son comercializados por la empresa.

Para 1999 abrieron una sala de ventas en el Aeropuerto Internacional y en el 2000 comenzaron a explorar las oportunidades de exportación.

“Al principio teníamos miedo de exportar. Teníamos dudas de si nos iría bien, o si aceptarían nuestro producto”, apuntó.

Lo que viene

Correr el riesgo valió la pena para los Quintanilla pues en el tercer trimestre del 2000 empezaron a exportar a Washington, maquilando su producto para Distribuidora Cuscatlán.

También le venden a Arrocera San Francisco, que comercializa los dulces bajo la marca Doña Lisa, y a la Distribuidora La Migueleña.

Rina de Quintanilla, explica al Ministro de Economía el proceso de fabricación.
Foto EDH

Sin embargo, las expectativas han crecido y ya se están preparando para tomar cursos de calidad ISO 9000; además están sondeando qué tipo de maquinaria les servirá pra ampliar la planta de producción.
La planta, que inició operaciones con sólo cuatro trabajadores, hoy da empleo a 35 personas, y lo mejor es que quiere incrementar el personal en 50%.

Confites no cancelarán aranceles

El ministro de Economía, Miguel Lacayo, explicó ayer que los productos con alto contenido de azúcar no pagarán aranceles cuando ingresen a Estados Unidos.
Dicha preferencia forma parte del acuerdo logrado en el Tratado de Libre Comercio (TLC), negociado entre Centroamérica y la Unión Americana.

Ese tipo de productos tampoco pagará impuestos específicos.
Anteriormente los dulces, galletas, refrescos en polvo y chicles salvadoreños, entre otros, al ingresar a Estados Unidos se le tasaba el nivel de azúcar, y éste era descontado de la cuota del edulcorante permitido para exportación.

El fin del arancel


Empero, desde que entre en vigencia el TLC, ese impuesto específico ya no tendrá razón de ser, y los azucareros podrán exportar toda la cuota asignada.

La cuota original permitía al país exportar 27 mil toneladas de azúcar, y con el acuerdo comercial esta se amplió a 24 mil toneladas adicionales.

Lacayo recalcó que los dulces o galletadas empacadas, que se vendan al detalle aunque tengan toneladas de azúcar entrarán libres de cuota y de aranceles.
“Antes, la cuota establecía que únicamente se podía vender azúcar cruda a los refinadores americanos. Ahora se podrá vender directamente, a los supermercados, al detalle, azúcar refinada o morena”, concluyó el funcionario.


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