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Mareros causan riña en presidio

Una riña originada por pandilleros acabó con una revuelta general en el presidio, durante la jornada de visitas. Disparos, golpes y cuchilladas abundaron en ese infierno.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy

Julio Calderón
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Al menos seis reclusos resultaron heridos, con quemaduras de agua hirviente o afectados con crisis nerviosas durante disturbios provocados por pandilleros en el centro penal de Mariona, al norte de San Salvador.

Los desórdenes se iniciaron a las 2:40 de la tarde de ayer, cuando un miembro de la Mara 18 atacó a otro reo, coordinador de sector, que anunció el fin de la jornada de visitas y conminó a salir a la familia del atacante.

Entonces más reos, mareros y comunes, intervinieron y la trifulca se fue generalizando.

En ese instante unas 150 personas, mayormente mujeres y menores de edad, estaban en pasillos, cerca de celdas y espacios libres del lugar. “Al escuchar los gritos y los golpes, les dijimos a la gente que mejor se saliera por su propia seguridad. Algunos lo hicieron, pero otros decidieron quedarse adentro”, dijo un guardia que pidió no ser identificado.

Policías y custodios vigilan desde un punto estratégico hacia el interior del presidio.
Foto EDH

Casi una hora después, del interior del centro se comenzaron a escuchar golpes en el techo, por lo que se decidió lanzar una señal de alerta entre los vigilantes.

Al filo de las 4:15 fue necesario que los agentes de seguridad dispararan sus armas hacia la cancha para restablecer el orden. Esto provocó que los familiares que estaban afuera gritaran.

Los disparos aumentaron y los curiosos salieron huyendo, mientras que los propietarios de pequeños negocios decidieron encerrarse.

Policías y agentes de seguridad del penal, así como los periodistas, corrieron hacia un pasaje lateral al centro, desde donde se ven las canchas deportivas.

Desde allí, un guardia penitenciario hizo varios disparos, luego de ver cómo, aparentemente, los reos cargaban a uno de sus compañeros. Fue falsa alarma.

Durante casi 25 minutos, los disparos arreciaron. Luego la calma volvió y un grupo de reclusos apareció gritando que un niño, de los que habían llegado de visita, se había desaparecido. Pero esto se descartó.

Afectados

Las autoridades policiales y del centro penitenciario dijeron que resultaron heridos los reclusos Daniel Mejía Ulloa, de 27 años; Daniel Antonio Zavaleta, de 25; Luciano Arias Pineda, de 23; Marvin Ladislao Mejía, de 24, y Celio Natanel Mejía, de 22. Todos fueron identificados como miembros de la Mara 18 por las autoridades.

Otro interno, Mercedes Alvarenga fue víctima de una crisis de nervios.
Tres de los heridos fueron hospitalizados.

Agentes policiales de la delegación de Mejicanos acordonaron el lugar para evitar fugas.
A las 6:30 de la tarde, los reos estaban en sus celdas y todo volvió a la normalidad.

Un guardia que no quiso ser identificado dijo que aún a esa hora los reclusos aún estaban enardecidos. A las 7:00 p.m., pocas personas esperaban información de sus parientes afuera.

Vecinos de la zona pidieron a las autoridades que refuercen la seguridad o que, en el mejor de los casos, trasladen la penitenciaría a otro lugar.

La policía aseguró que no tuvo que intervenir y que la seguridad del presidio fue la única que dirigió el operativo y restauró el orden.


Momentos de agonía
Los incidentes en Mariona parecen cíclicos. Los disturbios previos a éste, el 24 de julio, dejaron un muerto y siete heridos. En diciembre de 2002 hubo una revuelta en la murieron dos policías. Lo siguiente ocurrió ayer.

2:40 p.m.
Daniel Antonio Zavaleta ataca a otro reo, no identificado, porque conminó a sus familiares a retirarse, pues había terminado la visita. Los reclusos discutieron y comenzaron las peleas.

3:30 p.m.
Los guardias de seguridad en el centro penal empiezan a evacuar a los familiares de los reclusos. Se ordena a los internos que regresen a sus celdas. No acatan la orden.

4:15 p.m.
La seguridad interviene y dispara hacia la cancha. La gente afuera estalla en gritos y angustia. Poco después, las autoridades comenzaron a evacuar a los heridos.

5:30 p.m.
Las autoridades declaran que han retomado el control de los pabellones. Aún persiste el alboroto, pero todo se va normalizando. Los familiares y curiosos se retiran poco a poco.


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