Óscar Iraheta
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
El monumento al Cristo de La Paz, ubicado en la entrada a la autopista
a Comalapa, está en el olvido.
Los municipios de San Salvador y San Marcos no le dan atención
ni se preocupan por el ornato, porque no tienen definido si la estatua,
el símbolo de la firma de los Acuerdos de Paz, está dentro
de su jurisdicción.
Para hoy, como cada 16 de enero, está previsto un acto para conmemorar
el fin del conflicto armado.
El lugar se ha convertido en un espacio para las ventas ambulantes. Los
jóvenes lo utilizan como pista de patinaje y velódromo.
El monumento, construido con balas fundidas y admirado, se encuentra manchado.
Además, las lámparas no funcionan y las plantas están
secas.
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| Nadie da mantenimiento. Foto
EDH |
Según los vecinos, la presencia de ebrios y drogadictos representa
un peligro para las personas que visitan el lugar.
Jorge Hernández, trabajador de la Alcaldía de San Marcos,
afirma que le dan mantenimiento, pero reconoce que no es el más
adecuado.