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El Diario de Hoy
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El Atlético de Madrid actuó con energía para lograr
ayer un sufrido empate a uno en el campo del Deportivo de La Coruña
y clasificarse así para los cuartos de final de la Copa del Rey
al hacer bueno el valor doble de los goles como visitante.
El encuentro fue de poca calidad, como ya ocurrió en la ida, donde
ambos equipos empataron sin goles.
Pero dentro de la espesura general, el Atlético de Madrid, más
exigido como visitante, jugó con más aplomo que su rival,
que nunca encontró ritmo y que apenas generó ocasiones salvo
en el tramo final del partido.
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| Lucha. Paunovic, del Atlético de Madrid,
pelea cuello con cuello con el argentino Duscher, del Deportivo. Foto
AP |
El Deportivo incluyó en la alineación titular a los delanteros
Pedro Munitis y Walter Pandiani, más la aportación de Luque
llegando desde atrás. Pero demostró que jugar con muchos
delanteros no es sinónimo de jugar ofensivo.
En cambio, el Atlético de Madrid apostó por la practicidad
y dominó muy bien los tiempos del partido. El mediapunta argentino
Ariel Ibagaza se quedó en el banquillo y el conjunto rojiblanco
ofreció su versión más italiana, bien atrincherado
atrás a la espera de cazar un buen contraataque.
Tras una primera parte sin apenas ocasiones, la segunda comenzó
con similares parámetros. Pero a medida que pasaron los minutos,
el encuentro comenzó a abrirse, pues el resultado de la ida obligaba
a los dos equipos a marcar para superar la eliminatoria.
Y el Atlético de Madrid fue el primero en cazar el gol. Fue en
el minuto 65, en su primera triangulación prolongada, cuando el
central argentino Matías Lequi sirvió un buen balón
sobre el desmarque del delantero Veljko Paunovic, quien definió
con precisión.
Entonces, el técnico Javier Irureta decidió situar en el
banquillo al delantero Diego Tristán, volviéndose a repetir
escenas ya clásicas de enfrentamiento entre el entrenador y el
futbolista, siempre molesto cuando no es titular.
Este desagradable incidente dio paso, paradójicamente, a un espectacular
gol del propio Tristán a cinco minutos del final, que puso una
enorme tensión en el instante final del encuentro. Pero el Atlético
actuó con firmeza ante el desordenado ataque deportivista y pasó
a la siguiente ronda.
Mientras, el Sevilla completó, con enorme sufrimiento, la lista
de equipos en cuartos a pesar de perder en su campo por 2-0 ante el Villarreal,
que se quedó a un gol de la heroicidad. Sevilla ganó el
juego de ida por 3-1.