Jesús Corvera
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Madrugaron. Siete de los tíos de Melvin Borja coincidieron en
el cementerio del cantón La Lucha, de Zacatecoluca, La Paz, ayer
a las 7:00 de la mañana. Su misión: abrir la fosa donde
ahora descansan los restos de su sobrinito.
La dura tarea abarcó la mañana entera. El apoyo de varios
amigos de la familia les permitió concluir la obra al mediodía.
El populoso cantón está de luto. Uno de sus niños
dejó de sonreír y partió al cielo para convertirse
en ángel. Ayer, el entierro fue la prioridad en la agenda de los
habitantes.
A las 12:00 del día, el río Apanta lucía lleno de
mujeres, niños y hombres que aseaban sus cuerpos para vestir después
sus prendas oscuras. Voy aprisa, porque tengo que arreglarme para
ir al sepelio del angelito..., expresó una de las señoras.
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Un grupo musical católico interpretó
cánticos religiosos ayer durante el sepelio del niño
Melvin Daniel Borja Tiznado.
Foto EDH |
El grupo musical de los católicos del cantón que coordina
don José Tomás Ramos ensayó los cánticos que
interpretarían durante el funeral. En estos momentos somos
hermanos en Cristo, acompañamos a los fieles con el alma y la música...
tocaremos para despedir al angelito, afirmó Ramos.
La caravana con los restos de Melvin llegó a las 3:10 de la tarde.
El féretro lo trasladó un vehículo facilitado por
la PNC. Además, la policía custodiaba la marcha y dirigió
el tráfico desde San Marcos, en San Salvador, hasta Zacatecoluca.
¡Hasta cuándo!
La consternación reinó durante el sepelio. Los que conocieron
al niño lo lloraron. Las frases de condena contra las pandillas
no faltaron. Así como las peticiones de justicia contra los culpables.
Decenas de niños y niñas portaron las flores. Caminaron
frente al carro fúnebre hasta el sitio donde Melvin fue enterrado.
El dolor venció a María Tiznado y Víctor Borja, padres
del pequeño. La madre se desmayó, después de arrojarse
sobre el féretro y gritar llamando a su hijito.
Fueron varias personas las que perdieron el sentido.
Nadie los criticó y todos se preguntaron por qué los más
inocentes deben pagar las consecuencias de la violencia que impera en
el país.