Ronald Jovel
E l Diario de Hoy
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María Mártir tiene ya 42 años de habitar en la Pasaje
1 de la Colonia Florencia. En ese tiempo jamás contó con
algo tan básico como un servicio de tuberías de aguas negras.
Como ella, unas 40 familias más han soportado durante años
la falta de drenajes para la evacuación de las aguas servidas.
Con el apoyo de la Alcaldía, las familias han decido poner fin
a este problema y, desde finales de noviembre, trabajan en la introducción
de tuberías de aguas negras.
María Mártir espera que en pocas semanas concluyan los trabajos.
Las aguas servidas producen mal olor y zancudos; en nuestras casas
ya no tenemos espacio para hacer hoyos para las fosas sépticas.
Ahorita tenemos incomodidades, pero es un mal pasajero y necesario,
aseveró con optimismo la mujer.
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| Un obrero trabaja en la instalación de los
conectores de aguas negras en la colonia. Foto
EDH |
Beneficiados
La Alcaldía se ha encargado de donar todo el material necesario
para ejecutar la obra. La inversión será de unos 19 mil
dólares.
Por su parte, la comunidad costea el pago de la mano de obra de los trabajadores.
De las 40 familias que habitan en el lugar, 26 serán las beneficiadas
con el proyecto.
El aporte de cada una de ellas es de aproximadamente 200 dólares.
El dinero se obtuvo de rifas, excursiones y aportes mensuales que se han
ido dado desde julio de 2002.
Según Claudia Ríos, jefa de Desarrollo Urbano de la Alcaldía
de Cuscatancingo, la principal causa de la deficiencia de tuberías
aguas negras es la propia geografía que presenta el municipio.
Asimismo, es uno de los principales retos del consejo actual.
