Alejandra Dimas
E l Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
La alcaldía sigue con su guerra a las cantinas. De los cuatro
expendios de licor que existen en el municipio, dos están en trámite
de cierre.
Las autoridades municipales notificaron el martes a los dueños
de los locales que funcionan a pocos metros de centros educativos que
los iban a clausurar.
A los comerciantes no pareció importarles la advertencia municipal.
Eduardo Cruz, jefe de Registro y Control Tributario, explicó que
han realizado cuatro visitas sin éxito a estas cantinas, ubicadas
en la Calle Eliseo Mijango y en la carretera a Quezaltepeque. Incluso,
la última de ellas la hicieron en compañía de agentes
de la PNC. El propietario de la cantina Mijango cerró
durante dos horas, pero después volvió a abrir.
Uno de los expendios de licor funciona a pocos metros del Instituto Juan
Pablo II, en la vía a Quezaltepeque. El otro, cerca del centro
escolar José Matías Delgado.
Para Cruz, lo más delicado del caso es que las dos cantinas ya
habían sido cerradas con anterioridad. Las autoridades colocaron
rótulos de cierre con firma y sello de la municipalidad. No se
pudo contactar con los dueños de los negocios.
